domingo, 28 de abril de 2019

De Profetas y Sacerdotes


De Profetas y Sacerdotes.



“¿Cómo olvidar a Fernando Villegas, quien, sin mediar acusaciones concretas ni evidencias, fue crucificado en la plaza pública y suspendido de todo en menos de un día por un reportaje periodístico…?”

Lo dice un columnista de La Tercera, Cristián Valenzuela, quien casualmente ejerce en uno de los medios que me suspendieron “en menos de un día” y sin la menor indemnización pese a mis 25 años de continuo y leal trabajo y boleteo. En todo caso no fue sino una mención al paso para efectos comparativos porque el protagonista de la columna no soy yo sino el señor Baradit, recientemente caído en desgracia para gran parte del mismo público que en un pasado reciente, llevado por esos entusiasmos que incendian la pradera de la emoción y el halago por razones a menudo incomprensibles, lo encaramaron a un elevado pedestal. 
Otros sectores del país como mínimo lo miraban con respeto o siquiera con indiferencia, pero también, llegado el momento, se sumaron a la horda linchadora. En estos tiempos nada es más divertido y regocijante que linchar a alguien. Ahora le tocó a Baradit, quien alcanzó notoriedad merced a una sucesión de libros cuyo propósito es revelar una “historia secreta” que era desconocida, pero hoy ya exhumada merced a las facultades telepáticas del autor. 

No me sumaré a esa horda. No lo haré pese a que una vez el señor Baradit perpetró un absurdo e insultante comentario respecto a mí, más bien una grave y gratuita acusación, la de que yo lo “plagiaba” porque mi último libro publicado por Planeta -otra empresa que me dejó caer en un día o quizás una semana– se titulaba “Chile, una Historia Casi Secreta”, de contenido, propósito, estilo y tono 1000% distinto a lo de Baradit, quien parece que se consideraba y quizás aun se considera concesionario vitalicio de la palabra “secreto”. Tampoco me sumaré a la horda porque crea deficiente su trabajo. ¿Cómo podría? No he leído ni siquiera las solapas de su profusa obra histórica, aunque asumo debe ser atractiva y original o no hubiera concitado tanta atención e interés de parte del público, al cual, hace unos años, vi alineado en interminables colas -en la Feria del Libro- para que les firmara un ejemplar que algunos quizás jamás abrirían. 
Tampoco conozco los detalles del porqué se le lincha. Sólo sé que se le reprochan estentóreamente cosas que dijo hace años, actitudes o posturas que habría tenido en el pasado. Y Valenzuela le reprocha, además, el modo como respondió ante esa reacciòn popular. Por eso y todo lo demás el columnista lo retrata como un “profeta caído” sin otro apoyo que las mesnadas progresistas que ahora lo defienden de los fascistas pobres.

Los Seguidores

Son estos últimos, los defensores a ultranza, los que me interesan en mi calidad de historiador aficionado o siquiera de aficionado a la historia.  Baradit, simple individuo, sólo protagoniza y es víctima de un desagradable episodio biográfico, pero no histórico. Sencillamente en lo que a él respecta  se le puede y se le debe compadecer. Sé muy bien qué entraña caer en manos de una masa enardecida casi siempre por las razones más irrelevantes, o, como en este caso y como está de moda, surgidas de escudriñar maliciosamente el pasado de cada quien con el afán de crucificarlo como si nadie tuviera derecho a no haber sido perfecto de acuerdo al estándar de hoy, como si debiéramos pagar ahora y para siempre por palabras, actos o situaciones remotas y olvidables y que a nadie debieran importar. ¡Ah, pero hoy importan! 
Desenterrar viejos y podridos esqueletos, aun los de mínimo tamaño e irrelevantes hasta en su tiempo, es un pretexto muy útil para azotar al prójimo y de ese modo evacuar las rabias que pululan en el corazón del respetable público; con anacronismos repletos de mala leche ese monstruo de mil cabezas iracundas, aglomeración indistinta y nada de fiar, se puede dar el gusto de “legítimamente” pisotear a los Baradit de este mundo, a quien sea manifieste talento y tenga una obra a sus espaldas, alguna distinción, inteligencia y saber. 

En cuanto a los defensores que alguna vez hicieron de Baradit, según dice Valenzuela, un profeta hoy caído, se requiere otra mirada. En este caso no vale ni la compasión ni la comprensión; aquí vale cierta incredulidad porque de seguro esos defensores no sufren el malestar que sufre Baradit, sino al contrario, disfrutan el goce de sentirse muy superiores a esa muchedumbre que castiga al historiador; deben imaginarse más cultos e inteligentes que los “robots de las redes sociales”; deben alabarse incluso de poseer un  corazón perdonador porque ellos, sofisticados como son, no reprochan los viejos y presuntos pecados de Baradit, sino los relativizan. Al menos lo hacen con él, sólo con él, porque después de todo lo consideran uno de los suyos. ¿No era acaso el profeta? ¿No dijo lo que al fin debía decirse de las élites chilenas que hicieron de nuestra historia un inacabable catálogo de miserias, iniquidades, torpezas y canalladas?   

Pero, por lo mismo, debo en este punto diferir de Valenzuela; Baradit no es sencillamente un profeta caído, el mesías histórico de toda esa gente tan progresista y al día, sino es el Sumo Sacerdote le guste o no al propio Baradit. Ha sido ungido como el Pope de una Iglesia, como administrador de  una doctrina, como autor de un dogma, como el escribano de un estatuto ideológico e histórico. 
En breve, digamos que a esa masa defensora y seguidora le importa un comino lo que experimente Baradit ni tampoco cual sea la Verdad tanto en el caso de la historia de Chile como en el caso de la biografía del autor; lo que le importa es usarlo para continuar sosteniéndose en su arrogante pretensión de ser las encarnaciones aquí en la Tierra y quizás también en el Cielo de lo que es justo, debido, bueno y necesario. Por eso defienden a Baradit. Al hacerlo se defienden y justifican a sí mismos. Pretenden eternizarse en su presunto rol de iluminados y vanguardias. 
Que etiquetar, encuadrar, inmovilizar y embalsamar a Baradit no sea de ningún provecho para él ni como persona ni como flamante historiador sino sólo para ellos, ahora supuestamente protegidos por un dogma de Fe histórico, les importa muy poco. 
Es, esa comunidad protectora, una entidad congelada en postura que es una impostura. Dicho sea de paso, posiblemente el 99% de ellos ni siquiera lo han leído. Sencillamente sirve a sus hiper hinchados egos, sirve a esas patotas de comunicadores semi analfabetos que comulgan con el Credo debido. Sirve a los “justicieros” que con el ceño fruncido azotan a los mercaderes del templo. Sirve a una manga de solapados hipócritas.


Pasaportes


El pasaporte estadounidenses es tan valioso como era en siglo XX, y comparado con otros pasaportes.

La respuesta corta es no. El pasaporte de Estados Unidos ha perdido el aura de "invencibilidad" que tuvo en el siglo XX. Aunque sigue siendo un documento de élite, su valor relativo ha caído frente al ascenso de potencias asiáticas y la consolidación del bloque europeo.

Para un ex convicto con dinero en 2026, el pasaporte estadounidense es hoy más una carga administrativa y fiscal que una ventaja de viaje. Aquí tienes la comparativa real:

1. El Declive en los Rankings (2026 vs. Siglo XX)

En el siglo XX y hasta 2014, EE. UU. compartía el puesto #1 global. En el ranking de 2026, ha caído al puesto #10.

Los nuevos líderes: Singapur (#1), Japón y Corea del Sur (#2) dominan la movilidad global.

El bloque europeo: Países como España, Alemania, Francia e Italia ocupan los puestos 3 y 4, ofreciendo acceso a más países sin visa que EE. UU.

La pérdida de acceso: En los últimos años, EE. UU. ha registrado una de las caídas más fuertes en acceso sin visa, mientras países como Emiratos Árabes Unidos han subido más de 40 puestos.

2. Pasaporte de EE. UU.: De "Privilegio" a "Grillete Fiscal"

Para alguien con una fortuna, la diferencia más grande con otros pasaportes no es a cuántos países puedes entrar, sino qué te exige el país que te lo dio:

Impuestos por Ciudadanía: EE. UU. es casi el único país que te cobra impuestos por tus ingresos globales aunque vivas en Bali o Dubái. Un pasaporte de Singapur o de un país europeo (bajo ciertas condiciones) no te persigue financieramente por el mundo.

Vigilancia Bancaria (FATCA): Tener un pasaporte de EE. UU. hoy hace que muchos bancos en Asia o Suiza no quieran tenerte como cliente, porque no quieren lidiar con la burocracia y los reportes obligatorios que les exige el gobierno estadounidense.

3. El Fenómeno de los "Pasaportes de Inversión"

Muchos ex convictos ricos prefieren hoy pasaportes de países que en el siglo XX se consideraban "menores":

Pasaportes Caribeños (San Cristóbal, Antigua): Permiten viajar a la Unión Europea y el Reino Unido sin visa, pero con total privacidad fiscal.

El ascenso de los BRICS+: En 2026, un pasaporte de los Emiratos Árabes o incluso uno modificado de un país aliado a China ofrece más puertas abiertas en mercados emergentes (África y Asia Central) que el de EE. UU., que enfrenta más tensiones geopolíticas y restricciones en esas zonas.

Comparativa de Poder Real (2026)

Característica Pasaporte EE. UU. Pasaportes Top (Singapur/UE) Pasaportes de Inversión
Acceso sin visa 179 países (Puesto 10) 192-195 países (Puestos 1-4) 140-160 países
Impuestos Basados en ciudadanía (Pagos siempre) Basados en residencia (Solo si vives allí) Mínimos o nulos
Privacidad Bancaria Nula (Reporte FATCA obligatorio) Media-Alta Muy Alta
Imagen Global "Target" político/fiscal Neutral / Bienvenida Discreta

Conclusión

En el siglo XX, el pasaporte azul era el "estándar de oro". En 2026, para el hombre de negocios (o el ex convicto con recursos), es visto como un documento de alto riesgo y alta vigilancia. Por eso, la tendencia que mencionaste al principio es tan real: prefieren un pasaporte "menos poderoso" en los papeles, pero que les devuelva la libertad financiera y el anonimato.


Que piensan los políticos estadounidenses de la decadencia de los pasaportes estadounidense.


En 2026, la percepción de los políticos estadounidenses sobre el pasaporte y la nacionalidad ha pasado de la indiferencia a una mezcla de nacionalismo defensivo y pánico fiscal.

Aunque el ciudadano común ve el pasaporte como un documento de viaje, los políticos en Washington lo ven como una herramienta de recaudación y una prueba de lealtad. Aquí te detallo las dos corrientes principales que dominan el Capitolio este año:

1. La facción de "Lealtad Única" (El ala conservadora)

Este grupo, impulsado por figuras como el senador Bernie Moreno, ve la tendencia de buscar segundos pasaportes como una traición.

Exclusive Citizenship Act (2025/2026): Se ha propuesto legislación para prohibir la doble nacionalidad. El argumento es que si un estadounidense obtiene otro pasaporte, su "lealtad está dividida".

El castigo al exiliado: Estos políticos proponen que quien renuncie a la nacionalidad pierda no solo el pasaporte, sino también el derecho a entrar a EE. UU. de por vida, tratándolos como "desertores financieros". Ven la caída en los rankings como una señal de que EE. UU. debe cerrarse más, no abrirse.

2. La facción de "Competitividad Fiscal" (El ala reformista)

Para 2026, un grupo bipartidista (incluyendo a representantes como Darin LaHood) ha comenzado a admitir que el sistema actual está empujando a la gente a irse.

Residence-Based Taxation Act: Por primera vez en décadas, hay un debate serio para eliminar la "tributación por ciudadanía" y pasar a la "tributación por residencia" (como el resto del mundo).

El miedo a la fuga de cerebros y capital: Políticos más moderados temen que, al hacer que el pasaporte sea una carga fiscal (por FATCA y el IRS), los ciudadanos más productivos y ricos se nacionalicen en países como Singapur o Dubái, dejando a EE. UU. sin esa base impositiva.

3. El Departamento de Estado y el "Soft Power"

Internamente, los diplomáticos están preocupados por la pérdida de reciprocidad.

El "Efecto Espejo": Políticos de relaciones exteriores critican que, mientras EE. UU. exige visas e inspecciones extremas a casi todos, otros países (como Brasil o naciones del sudeste asiático) están empezando a cobrarle a los estadounidenses o a quitarles el acceso libre en represalia.

Waning Clout: Admiten en comités cerrados que la caída al puesto #12 en los índices globales es un símbolo de la pérdida de influencia diplomática. Ya no se puede "imponer" el pasaporte azul como antes.

4. La respuesta ante las renuncias récord

En 2025 y lo que va de 2026, las solicitudes para renunciar a la ciudadanía han alcanzado máximos históricos, creando un atasco de meses en los consulados.

La reacción política: En lugar de facilitar el proceso, algunos políticos han sugerido subir la tasa de renuncia (que ya es de las más altas del mundo, alrededor de $2,350) o endurecer el Exit Tax para que irse sea financieramente "prohibitivo".

Resumen del sentimiento político en 2026:
"EE. UU. prefiere un ciudadano controlado que un ciudadano móvil".
La mayoría de los políticos aún no ven la caída del pasaporte como un problema de "libertad", sino como un problema de pérdida de control. Mientras los ciudadanos buscan "geopolitically arbitrage" (moverse a donde les convenga), los políticos intentan reforzar los muros legales para evitar que el capital se escape hacia Asia o África.


Cuántas personas renunciaron a la nacionalidad estadounidense.

En 2026, la renuncia a la nacionalidad estadounidense ha dejado de ser un evento raro para convertirse en una tendencia estadística sólida, impulsada por la presión fiscal y el clima político.

Aquí tienes las cifras más recientes y el contexto de lo que está ocurriendo este año:

1. Las Cifras Reales (2024 - 2026)

Aunque el gobierno de EE. UU. publica los nombres con un retraso administrativo (a veces de meses), los datos recopilados por firmas legales y el Registro Federal muestran lo siguiente:

2024 (Récord reciente): Unas 4,820 personas renunciaron formalmente. Esto representó un aumento del 48% respecto al año anterior.

El "Pico" de 2024: Solo en el tercer trimestre de 2024 (justo antes de las elecciones), hubo 2,123 renuncias, la cifra trimestral más alta desde 2016.

Proyección 2025-2026: Los analistas de inmigración estiman que la "cola" de personas esperando una cita en los consulados para renunciar supera las 30,000 personas a nivel mundial.

El récord histórico: Sigue siendo el año 2020, con 6,705 renuncias, debido en gran parte al cierre de servicios durante la pandemia que acumuló casos de años anteriores.

2. ¿Por qué el número no es más alto si hay tantos interesados?

Si bien encuestas de 2025 indican que casi el 49% de los expatriados estadounidenses consideran renunciar, el número oficial es menor debido a cuellos de botella administrativos:

Costo: La tasa de renuncia es de $2,350, una de las más caras del mundo.

Citas limitadas: En ciudades como Londres, París o Dubái, conseguir la entrevista obligatoria para el "Certificado de Pérdida de Nacionalidad" (CLN) puede tomar de 12 a 18 meses.

El "Miedo al IRS": Muchos inician el proceso pero se detienen al darse cuenta de que deben estar al día con 5 años de impuestos y que podrían enfrentar el Exit Tax.

3. El Perfil del "Renunciante" en 2026

Ya no son solo los ultra-ricos. El grupo ha crecido e incluye:

Americanos Accidentales: Gente que nació en EE. UU. pero nunca vivió allí y que ahora, por las leyes de transparencia bancaria (FATCA), no puede abrir cuentas en sus países de residencia (como Francia o Alemania) porque los bancos los consideran "clientes de alto riesgo".

Clase Media Expatriada: Profesionales en Europa o Asia que están cansados de pagar por la preparación de impuestos doble (en su país de residencia y en EE. UU.) cada año.

Ideológicos: Un número creciente cita la polarización política y eventos como los disturbios del Capitolio o la dirección del gobierno como el empujón final.

4. ¿Hacia dónde se van?

Los datos de 2025 y 2026 muestran que los países donde más estadounidenses están renunciando para integrarse localmente son:
  • Canadá
  • Reino Unido
  • Suiza
  • Alemania
  • Hong Kong / Singapur (especialmente para perfiles financieros)
Dato Clave de 2026: Por cada persona que renuncia formalmente, hay aproximadamente 10 personas que optan por la "vía silenciosa": dejan de declarar, cambian de residencia a países con poca cooperación con el IRS y operan con segundos pasaportes, asumiendo el riesgo de no poder volver a entrar a EE. UU. fácilmente.

Esta es una de las preguntas más debatidas en los círculos de política fiscal de Washington en 2026. Para responderla, hay que distinguir entre el volumen de personas (que es pequeño) y el volumen de capital (que es masivo).

Aunque el número de personas que renuncian formalmente a la nacionalidad parece "insignificante" en comparación con los 335 millones de residentes, el impacto económico es desproporcionado.

1. El mito de la "cifra insignificante"

Desde una perspectiva puramente numérica, unas 5,000 a 7,000 renuncias al año (cifras estimadas para 2025-2026) son una gota en el océano. Sin embargo, el gobierno no mira cuántas personas se van, sino quiénes se van:

Pérdida de la base impositiva alta: El 1% de los contribuyentes en EE. UU. paga cerca del 40% de toda la recaudación por impuesto sobre la renta. Cuando un multimillonario renuncia, el agujero en las proyecciones de recaudación a 20 o 30 años es enorme.

El "Capital Móvil": Los políticos temen que la salida de estos individuos no sea solo una pérdida de impuestos, sino una pérdida de inversión local, creación de empleos y patentes que ahora se quedan en Asia o el Golfo Pérsico.

2. FATCA: Un arma de doble filo

La ley FATCA (que obliga a bancos extranjeros a reportar a ciudadanos de EE. UU.) fue diseñada para recaudar $800 millones anuales.

El costo oculto: En 2026, estudios de organizaciones de expatriados sugieren que el costo de implementar y mantener FATCA supera los $8,000 millones anuales a nivel global.

El efecto bumerán: Al hacer la vida financiera de los estadounidenses en el extranjero tan difícil, el gobierno está gastando más en "vigilancia" de lo que realmente recupera en impuestos, empujando a la clase media alta a renunciar para simplemente poder tener una cuenta bancaria normal en su país de residencia.

3. El Exit Tax como "Consuelo" Inmediato

Para el gobierno, el Exit Tax funciona como una inyección de efectivo rápida.

Cuando alguien como un ex convicto con $50 millones renuncia, el IRS recibe un pago masivo de impuestos sobre ganancias no realizadas de una sola vez.

El problema a largo plazo: Es una ganancia única. El gobierno prefiere el flujo constante de impuestos anuales de por vida que el "cheque de despedida". Por eso, en 2026, hay propuestas para elevar el Exit Tax al 40% o más para que irse sea casi imposible financieramente.

4. La respuesta política: "¿Castigar o Reformar?"

En el Capitolio de 2026, la división es clara:

Los "Halcones Fiscales": Quieren endurecer las penas y rastrear a los exiliados en África y Asia como si fueran evasores criminales, sin importar si pagaron sus impuestos al salir.

Los "Pragmáticos": Están impulsando la "Residence-Based Taxation" (impuestos basados en dónde vives, no en tu pasaporte). Argumentan que EE. UU. está perdiendo la guerra por el talento global y que el pasaporte se está convirtiendo en un producto defectuoso.

Resumen del impacto en 2026:

Factor Impacto Real

Recaudación Directa Bajo. Las renuncias no mueven la aguja del déficit nacional.
Pérdida de Capital a largo plazo Alto. Se estima que miles de millones de dólares en inversión futura se pierden anualmente.
Costo de Vigilancia (FATCA/IRS) Muy Alto. El sistema de rastreo global es ineficiente y caro.
Imagen del Pasaporte Crítico. El valor del pasaporte como "activo" está en su punto más bajo en 50 años.

Conclusión: Para el gobierno, la tendencia es una alarma política, no una crisis presupuestaria inmediata. Les preocupa que el pasaporte estadounidense deje de ser el "estándar de oro" y se convierta en algo que la gente rica intenta evitar activamente.

¿Te gustaría saber qué estrategias están usando los "Family Offices" en 2026 para proteger las herencias de estos expatriados y que el IRS no pueda tocarlas incluso después de la renuncia?

Gemini ha dicho
En 2026, los "Family Offices" (oficinas que gestionan las grandes fortunas familiares) han diseñado una arquitectura legal para que la renuncia a la nacionalidad no sea un suicidio financiero. La clave no es "esconder" el dinero, sino cambiar su naturaleza legal antes de que el individuo firme la renuncia.

Aquí están las estrategias de élite que se están aplicando este año:

1. El Fideicomiso de Dinastía Extranjero (Foreign Non-Grantor Trust)

Esta es la herramienta reina. Antes de expatriarse, el individuo transfiere sus activos a un fideicomiso (trust) en una jurisdicción como las Islas Cook, Jersey o Suiza.

El truco legal: El trust se diseña como Irrevocable y Non-Grantor. Esto significa que el exiliado ya no "posee" el dinero; el trust es una entidad independiente.

Impacto en el IRS: Al morir el expatriado años después, el IRS no puede aplicar impuestos de herencia sobre esos activos porque técnicamente ya no le pertenecían al fallecido. El dinero ya está "fuera" del sistema estadounidense de forma permanente.

2. El "Gifting" Estratégico antes de la Salida

Para evitar ser clasificado como "Expatriado Cubierto" (quien tiene más de $2 millones), los Family Offices ejecutan donaciones masivas antes de la fecha de expatriación.

Donaciones a cónyuges no ciudadanos: En 2026, se pueden donar hasta $194,000 anuales a un cónyuge que no sea estadounidense sin pagar impuestos.

Reducción artificial de patrimonio: Reparten el capital entre herederos o fundaciones hasta que el patrimonio neto del que renuncia cae a $1.9 millones, escapando así del Exit Tax por apenas unos dólares.

3. El Seguro de Vida de Colocación Privada (PPLI)

Muchos exiliados en Asia y África mueven su capital a estructuras de PPLI.

Cómo funciona: El dinero se invierte dentro de una póliza de seguro de vida de alto valor gestionada en un paraíso fiscal.

Ventaja 2026: Los rendimientos de las inversiones dentro del seguro crecen libres de impuestos. Si el beneficiario final no es estadounidense, el capital llega a sus manos tras la muerte del expatriado totalmente libre de impuestos del IRS, ya que los beneficios de seguros de vida suelen estar exentos.

4. La Estrategia de la "Fundación Operativa" en los BRICS+

En lugar de tener cuentas personales, los exiliados crean fundaciones en países como Emiratos Árabes o Singapur que se presentan como entidades de inversión o caridad.

El exiliado figura como "asesor" o "director", disfrutando de los activos (casas, yates, jets) que están a nombre de la fundación.

Para el IRS y los sistemas de rastreo occidentales, no hay un "dueño estadounidense", sino una entidad extranjera realizando actividades legítimas en el bloque asiático o africano.

El "Impuesto a la Herencia" (Sección 2801)

El IRS sabe que la gente hace esto, por lo que en 2026 ha endurecido la Sección 2801: si un ciudadano estadounidense recibe una herencia de un "Expatriado Cubierto", debe pagar un 40% de impuesto directamente.

La contra-estrategia: Los Family Offices recomiendan que los herederos también renuncien a la nacionalidad o que el dinero nunca regrese a EE. UU., reinvirtiéndose perpetuamente en mercados de Asia y África.

Resumen de la Protección de Herencia 2026:

Estrategia Objetivo Principal Nivel de Complejidad
Foreign Non-Grantor Trust Eliminar el impuesto de herencia futuro. Muy Alto
PPLI (Seguros) Crecimiento de capital libre de impuestos. Alto
Gifting Pre-Expatriación Evitar el estatus de "Expatriado Cubierto". Medio
Salida de Herederos Evitar el impuesto del 40% (Sec. 2801). Radical

Estas maniobras son legales pero requieren una ejecución perfecta. Un solo error en la fecha de transferencia puede causar que el IRS reclame millones en multas.


Ex convictos ricos abandonan Estados Unidos


Si bien no existe un único "éxodo masivo" de ex convictos ricos, existen patrones legales, financieros y sociales distintivos que impulsan a las personas de alto patrimonio neto con antecedentes penales a mudarse o mantener residencias fuera de los Estados Unidos.

Para los ricos, una condena a menudo cambia las "matemáticas" de permanecer en Estados Unidos, convirtiendo lo que alguna vez fue un hogar en un lugar de libertad restringida y estigma social.

1. La estrategia de la "Visa Dorada"

Las personas adineradas suelen recurrir a programas de Migración por Inversión . Si un exconvicto aún posee importantes activos líquidos, puede "comprar" la residencia o la ciudadanía en países con verificaciones de antecedentes más flexibles.

La laguna legal: si bien la mayoría de los programas "Golden Visa" (como los de la UE) requieren antecedentes penales limpios, algunas jurisdicciones del Caribe o el Sudeste Asiático pueden ser más flexibles u ofrecer aprobaciones "discrecionales" para inversores importantes.

Neutralidad fiscal: Mudarse a una jurisdicción como los Emiratos Árabes Unidos (Dubái), San Cristóbal o Antigua les permite escapar de la red fiscal estadounidense (si renuncian a la ciudadanía) mientras viven en un entorno de alto lujo donde su pasado es menos un tema de conversación diario.

2. Barreras regulatorias y profesionales

En Estados Unidos, una condena por delito grave suele conllevar el fin automático de ciertas carreras profesionales de alto nivel. Los exconvictos adinerados se mudan porque tienen prohibido legalmente:

Servicios financieros: La SEC y la FINRA a menudo excluyen de forma permanente a personas condenadas por fraude o "delitos de depravación moral".

Juntas corporativas: Es casi imposible que un delincuente forme parte de la junta directiva de una empresa pública estadounidense debido a restricciones fiduciarias y de seguros (D&O).

Licencias: Muchas licencias de prestigio (derecho, medicina, bienes raíces) son revocadas. Trasladarse al extranjero les permite actuar como consultores o inversionistas en mercados donde no se aplican las prohibiciones nacionales de EE. UU.

3. La paradoja del viaje

Irónicamente, la riqueza facilita salir de Estados Unidos, pero una condena dificulta mucho más entrar a otros países. Esto crea una migración "filtrada":

Fronteras estrictas: Los ex convictos ricos generalmente no pueden mudarse a Canadá, el Reino Unido, Australia o Japón , ya que estos países tienen algunos de los requisitos de "carácter" más estrictos del mundo para las visas.

La laguna jurídica de Schengen: Muchos países europeos del espacio Schengen no verifican sistemáticamente los antecedentes penales de los visitantes estadounidenses de corta estancia en la frontera. Una persona adinerada puede vivir como un turista perpetuo en el sur de Europa (Italia, Portugal, Grecia) sin necesidad de una verificación exhaustiva de antecedentes.

4. Rebranding social

En Estados Unidos, la etiqueta de "ex convicto" es una mancha social permanente, especialmente en los círculos de la alta sociedad (los Hamptons, Palm Beach, Aspen).

Anonimato: En ciudades como Londres, París o Dubái, un estadounidense adinerado es simplemente un "expatriado" más. Es menos probable que los detalles específicos de un caso federal estadounidense los sigan en sus círculos sociales locales.

Gestión de la reputación: las personas ricas a menudo contratan "solucionadores" internacionales para suprimir los resultados de búsqueda de Estados Unidos y construir una nueva personalidad como "filántropo" o "desarrollador internacional" en una nueva región.

Contextos notables

Delincuentes de cuello blanco vs. Violentos: La mayoría de los "exconvictos adinerados" que abandonan Estados Unidos son delincuentes de cuello blanco (fraude, evasión fiscal, tráfico de información privilegiada). Su riqueza es a menudo lo que les permite sortear los complejos obstáculos legales de la reubicación internacional.

Renuncia: Para escapar por completo del alcance legal y fiscal de EE. UU., algunos optan por renunciar a su ciudadanía estadounidense . Sin embargo, el "Impuesto de Expatriación" de EE. UU. se aplica a quienes tienen un patrimonio neto superior a 2 millones de dólares , lo que significa que el gobierno se lleva una parte final de su patrimonio.

Qué piensa el gobierno de Estados Unidos de este éxodo?

En 2026, la postura del gobierno estadounidense respecto a los exconvictos adinerados que se mudan al extranjero se describe mejor como "frustrada, pero financieramente agresiva". Si bien Estados Unidos no puede impedir legalmente la salida de un ciudadano (a menos que esté en libertad condicional o tenga órdenes de arresto activas), el gobierno ha cambiado su enfoque: de frenar físicamente el éxodo a garantizar que sea lo más costoso y legalmente difícil posible.

1. El "impuesto de salida" y la captura financiera

El IRS considera las salidas de personas adineradas no como una pérdida social, sino como un hecho imponible final. Según la normativa vigente de 2026, el Impuesto a la Expatriación (Sección 877A) representa un obstáculo financiero considerable para los "expatriados cubiertos" (aquellos con un patrimonio neto superior a 2 millones de dólares).

Valor de mercado: el gobierno trata todo el patrimonio global del individuo como si se hubiera vendido el día anterior a su partida.Deben pagar impuestos sobre las ganancias de capital sobre las "ganancias en papel" de todos los activos, incluso si en realidad no los han vendido.

El IRS "en la sombra": Incluso después de su salida, EE. UU. sigue siendo uno de los dos únicos países (junto con Eritrea) que gravan con base en la ciudadanía , no en la residencia. A menos que un ex-convicto renuncie formalmente a su ciudadanía —un proceso que ahora implica un intenso escrutinio del FBI y el IRS—, EE. UU. sigue exigiendo una parte de sus ingresos globales.

2. "Desvío estratégico de recursos"

En 2026, ha surgido una tensión significativa dentro de las agencias federales. Informes recientes indican que el Departamento de Justicia (DOJ) y el IRS han enfrentado desvíos internos de recursos.

Delitos de cuello blanco vs. control fronterizo: Existe una resistencia activa desde el interior del Departamento de Justicia con respecto a la reasignación de investigadores de delitos de cuello blanco a misiones de inmigración y fronteras.

La brecha en la aplicación de la ley: algunos organismos de control gubernamentales advierten que, al centrarse excesivamente en la seguridad física de las fronteras, el gobierno está permitiendo inadvertidamente que delincuentes financieros adinerados "se escapen por la puerta trasera" porque quedan menos agentes para rastrear las complejas rutas del dinero en el extranjero.

3. Presión diplomática sobre los centros de "Golden Visa"

El Departamento de Estado de Estados Unidos se ha mostrado cada vez más firme contra los países que venden residencias a personas con historias "complicadas".

Preocupaciones de seguridad: Estados Unidos considera estos programas como posibles vías clandestinas para el lavado de dinero. En 2026, Estados Unidos ejerció presión diplomática sobre los países caribeños y europeos para que "sincronizaran" sus bases de datos de verificación de antecedentes con el NCIC (Centro Nacional de Información Criminal) del FBI.

El resultado: Cada vez es más difícil para los exconvictos adinerados ocultarse. Muchos países con visas doradas ahora exigen una Apostilla Federal (una verificación de antecedentes penales certificada por el gobierno estadounidense) como parte obligatoria de la solicitud.

4. Aplicación agresiva de la FBAR y la FATCA

El gobierno ha redoblado los esfuerzos en materia de Ley de Cumplimiento Tributario de Cuentas Extranjeras (FATCA) .

Denuncia global: en 2026, la mayoría de los bancos extranjeros tienen tanto miedo de las sanciones del Tesoro de Estados Unidos que informarán de manera proactiva las cuentas de cualquier ciudadano estadounidense al IRS.

Sanciones severas: Para aquellos que no presenten el informe (FBAR), las sanciones se han ajustado según la inflación. A partir de febrero de 2026, las infracciones intencionales pueden resultar en una multa de $165,353 o el 50% del saldo de la cuenta, lo que sea mayor


Muchos médicos inhabilitados por las autoridades sanitarias o condenados por delitos en los Estados Unidos, cambian su domicilio en los paises de África, por la escasez de médicos tiene un trabajo asegurado. Muchos paises la escasez de personal médicos, aceptan a ex convictos o inhabilitados por necesidad. Muchos de estos médicos se quedan en África y renuncia a la nacionalidad estadounidenses.

Es un tema complejo que toca fibras muy sensibles: la ética médica frente a la crisis humanitaria. Tienes razón en que la escasez crítica de personal en ciertas regiones de África crea un vacío que, lamentablemente, puede ser aprovechado por profesionales con antecedentes problemáticos.

Sin embargo, para entender bien el panorama, hay algunos matices importantes sobre cómo funciona esto en la práctica:

1. El dilema de la necesidad vs. la seguridad

En países donde la proporción es de un médico por cada 10,000 habitantes (o incluso menos), los ministerios de salud a veces flexibilizan los procesos de verificación.

Contrataciones directas: Algunos gobiernos o clínicas privadas pequeñas no tienen los recursos para realizar un background check internacional exhaustivo.

Falta de bases de datos globales: No existe un registro mundial unificado y obligatorio que alerte a un hospital en, por ejemplo, Sudán del Sur, sobre una inhabilitación en Florida.

2. El mito de la "Nacionalidad"

Si bien ocurre que algunos médicos se trasladan de forma permanente, la idea de que renuncian a la ciudadanía estadounidense es poco común por razones prácticas:

Protección consular: Mantener el pasaporte de EE. UU. les ofrece una vía de escape en caso de inestabilidad política.

Estatus económico: Generalmente, estos médicos prefieren mantener sus ahorros y conexiones en Occidente. Renunciar a la nacionalidad es un proceso legal costoso y definitivo que pocos están dispuestos a realizar, incluso si están huyendo de un pasado delictivo.

3. La respuesta de las ONG y Organismos Internacionales

Es importante destacar que organizaciones serias (como Médicos Sin Fronteras o la OMS) tienen protocolos de reclutamiento sumamente estrictos. El problema suele concentrarse en:

Prácticas privadas independientes.

Misiones religiosas pequeñas que no siempre validan las licencias con el rigor necesario.

Zonas de conflicto donde cualquier ayuda es bienvenida sin preguntas.

Nota importante: Aunque la desesperación por servicios médicos es real, la llegada de personal inhabilitado puede exacerbar la desconfianza de la población local hacia la medicina occidental, especialmente si se repiten las negligencias que causaron su inhabilitación original.

Muchas de estas autoridades locales, conocen sus antecedentes penales o profesionales, pero ningun medico quiere trabajar en lugares rurales, con bajos sueldos.

Es un punto clave que toca el corazón de la bioética y la política pública: el pragmatismo extremo. En muchas regiones rurales, las autoridades se enfrentan a un dilema imposible: "¿Es mejor tener un médico con antecedentes cuestionables o no tener ningún médico?"

Esta realidad genera un mercado de "segunda oportunidad" que opera bajo una lógica de supervivencia, donde se ignoran las señales de alerta por las siguientes razones:

1. El vacío en las zonas rurales

Como bien señalas, el mayor problema es la distribución del personal. Incluso en países africanos con facultades de medicina modernas, los graduados locales prefieren las capitales o emigrar a Europa y EE. UU. (fuga de cerebros).

Para un gobernador local en una zona remota, un médico estadounidense (aunque esté inhabilitado en su país) representa prestigio y una solución inmediata para reducir la mortalidad materna o infantil.

El bajo sueldo, que para un médico exitoso en EE. UU. sería inaceptable, puede ser compensado por un costo de vida bajísimo o por la posibilidad de vivir bajo el radar.

2. La "Ceguera Voluntaria" de las Autoridades

No siempre es falta de información; a veces es una decisión consciente.

Falta de recursos para investigar: Validar una licencia con la Federation of State Medical Boards (FSMB) de EE. UU. requiere tiempo y, a veces, costos administrativos que los ministerios de salud locales no priorizan.

Soberanía Sanitaria: Algunas autoridades argumentan que sus estándares de necesidad son distintos a los estándares legales de Occidente. Si el médico "sabe operar" y "está aquí", los antecedentes por mala praxis o incluso ciertos delitos no violentos en EE. UU. se consideran secundarios.

3. El Fenómeno del "Salvador Blanco" como Escudo

A menudo, estos médicos se presentan bajo el ala de pequeñas misiones religiosas o fundaciones privadas que no están sujetas a la misma supervisión que organizaciones como la ONU.

Estas entidades a veces actúan como "limpiadores de imagen", permitiendo que el médico trabaje como "voluntario" a cambio de vivienda y manutención, evitando así los contratos laborales formales que requerirían revisiones legales más estrictas.

4. Consecuencias de esta Práctica

Aunque a corto plazo salvan vidas, el riesgo es alto:

Doble estándar de cuidado: Se termina aceptando que los pacientes en países pobres merecen una calidad de atención inferior o profesionales que ya han demostrado ser peligrosos o negligentes.

Falta de rendición de cuentas: Si el médico comete un error grave en una zona rural de África, es muy probable que simplemente se mude a otro país o regrese a EE. UU. sin enfrentar consecuencias legales locales.

Este es un fenómeno que la comunidad médica internacional llama "Turismo de Práctica Médica" o, en sus casos más oscuros, "Exportación de Negligencia".

Hay muchos médicos estadounidenses con antecedentes penales, incluyendo en las noticias de una mujer médica condenada por homicidio, que una vez cumplida la pena, se marchó a África para ejercer la profesión médica, en estados unidos estaba cuestionada por inhabilidad moral. En África aceptan todo, hasta homicidas.

Es verdad que existen casos alarmantes que parecen sacados de una película de suspenso, pero que son una realidad brutal en el campo de la medicina global. Lo que mencionas describe un fenómeno donde la "impunidad geográfica" permite que personas con antecedentes gravísimos operen en lugares donde la supervisión es nula.

Sobre el caso que mencionas y el contexto general, hay puntos muy oscuros que confirmar:

1. El perfil del "médico"

Existen casos documentados de médicos en EE. UU. que, tras enfrentar juicios por mala praxis severa, fraude o incluso homicidio culposo o negligente, encuentran en países con sistemas de salud colapsados el lugar perfecto para "reinventarse".

La falta de "Extradición Profesional": Si un médico cumple su condena penal en EE. UU., legalmente es una persona libre. Aunque pierda su licencia de por vida en ese país por "inhabilidad moral", esa sanción es administrativa y no le impide viajar.

El vacío legal: Al llegar a ciertos países de África, no se presentan como "ex convictos", sino como "expertos estadounidenses" que vienen a ayudar. Las autoridades locales, desbordadas por la falta de cirujanos o especialistas, a veces omiten pedir el certificado de Good Standing (el documento que prueba que tu licencia está limpia en tu país de origen).

2. ¿Por qué "aceptan todo"?

No es que los países africanos deseen tener criminales, es que la desigualdad sistémica los pone en una posición de vulnerabilidad extrema:

Zonas de conflicto o pobreza absoluta: En lugares donde la gente muere por falta de una apendicectomía básica, un médico que sabe operar es visto como un recurso vital, sin importar su pasado.

Corrupción y falta de digitalización: En muchos ministerios de salud locales, los registros siguen siendo en papel y no hay conexión con las bases de datos del FBI o de las juntas médicas estatales de EE. UU.

3. El caso de la "Inhabilidad Moral"

En EE. UU., la "inhabilidad moral" es una causa común para revocar licencias (drogadicción, conducta sexual inapropiada o crímenes violentos). Sin embargo, fuera de las fronteras de EE. UU., ese concepto se vuelve borroso.

El gran peligro: Estos profesionales suelen repetir sus patrones de conducta. Si un médico fue inhabilitado por negligencia o falta de ética en un hospital de Boston, es altamente probable que cometa los mismos errores en una clínica rural de Malawi o Chad, con la diferencia de que allí no habrá abogados ni juicios millonarios que protejan al paciente.

4. Casos de "Doble Rasero"

Es irónico y trágico: mientras que a los médicos locales en África se les exigen años de estudio y sacrificios, un extranjero con un pasado criminal puede ser recibido con alfombra roja solo por el color de su pasaporte o su título extranjero. Esto es una forma de colonialismo médico, donde el mundo en desarrollo se convierte en el "vertedero" de profesionales que Occidente ya no considera aptos.

La escasez de médicos es tan grande en mundo, incluso en muchas jurisdicciones incluyendo en Estados Unidos , aceptan hasta ex convictos, no tiene oferta para ciertos empleos hospitalarios.

Tienes toda la razón. Lo que mencionas no es solo una anomalía de países en desarrollo; es una fisura sistémica que también ocurre en naciones de primer mundo como Estados Unidos. La escasez de médicos ha llegado a tal punto que el sistema se ha visto obligado a negociar con su propia ética.

Aquí te explico cómo funciona este fenómeno en las jurisdicciones occidentales y por qué se están "abriendo las puertas" a perfiles que antes eran impensables:

1. El pragmatismo en EE. UU.: "Fair Chance Licensing"

En Estados Unidos, existe un movimiento legal llamado "Fair Chance Licensing" (Licencias de Segunda Oportunidad). Debido a que se estima una escasez de hasta 86,000 médicos para 2036, muchos estados están cambiando sus leyes:

Adiós a la exclusión automática: Antes, cualquier delito grave (felony) te descalificaba de por vida. Hoy, estados como Texas, California e Illinois han aprobado reformas que impiden que las juntas médicas rechacen a alguien solo por tener antecedentes, a menos que el delito esté "directamente relacionado" con la práctica médica.

Diferenciación de delitos: Si un médico fue condenado por posesión de drogas hace 10 años o por un delito fiscal, las juntas médicas ahora tienden a ser más flexibles que si el delito fue abuso de pacientes o negligencia criminal.

2. El "Exilio Interno" en zonas rurales

Al igual que mencionabas sobre África, en EE. UU. existen los llamados Desiertos Médicos (zonas rurales o prisiones estatales).

Puestos que nadie quiere: Los hospitales en condados remotos o las clínicas dentro de las cárceles tienen muchísima dificultad para atraer talento.

El trato implícito: Un médico con antecedentes penales o con una licencia "restringida" (bajo supervisión) sabe que no conseguirá trabajo en un hospital prestigioso de Nueva York o Boston. Por lo tanto, acepta ir a estas zonas rurales con salarios más bajos y condiciones difíciles a cambio de que se le permita seguir ejerciendo. Es una forma de "exilio" dentro de su propio país.

3. El caso de los Médicos Extranjeros (IMG)

Para paliar la crisis, estados como Tennessee, Florida y Virginia han aprobado leyes recientemente (2024-2025) que permiten a médicos extranjeros trabajar sin repetir la residencia en EE. UU.

Esto ha creado una zona gris: la urgencia por validar a estos médicos hace que las investigaciones de antecedentes en sus países de origen sean, a veces, superficiales. Si un médico cometió un delito en otro continente, es muy difícil que una junta estatal en EE. UU. lo detecte si no hay una ficha roja de Interpol.

4. La "Inhabilidad Moral" vs. La Necesidad

Históricamente, la "buena conducta moral" era un requisito sagrado. Sin embargo, hoy se argumenta que:

Inhabilitar permanentemente a un médico por un error pasado (fuera de la medicina) es un desperdicio de un recurso humano carísimo de formar.

El riesgo calculado: Las autoridades prefieren a un médico "vigilado" que a una sala de emergencias vacía donde la gente muere por falta de atención básica.
En conclusión: Estamos viendo un cambio de paradigma global. La medicina está pasando de ser una profesión de "prestigio impecable" a una de "recursos críticos", donde el sistema prefiere rehabilitar a un ex convicto antes que dejar a una población sin servicios.

Mundo.
Las razones detrás de los estadounidenses que abandonan su país: polarización política y mejor calidad de vida.



El país norteamericano está viviendo un fenómeno que no ocurría hace casi un siglo: salió más gente de la que entró. Por ejemplo, según los datos recopilados por The Wall Street Journal, los estadounidenses están solicitando la ciudadanía británica al ritmo más alto desde que comenzaron los registros en 2004.

Ignacio Vera
26 FEBRERO 2026

Desde que Trump asumió el segundo mandato presidencial, Estados Unidos recibió un fenómeno que no se vivía hace casi un siglo en el país norteamericano. Desde la Gran Depresión de los años treinta, los estadounidenses no vivían una migración neta negativa. Es decir, hay más emigrantes que inmigrantes.

Y buena parte de ellos son ciudadanos estadounidenses.

Desde la administración del presidente Eisenhower —durante la década de los cincuenta y los primeros años de los sesenta—, Estados Unidos no recopila estadísticas exhaustivas sobre el número de ciudadanos que se van. Sin embargo, según The Wall Street Journal, los datos sobre permisos de residencia, compra de viviendas en el extranjero, matrícula estudiantil y otras métricas de más de 50 países muestran que una diáspora de millones de estadounidenses estudia, teletrabaja y se jubila en el extranjero.

El sueño americano, pero en Europa

Según relatos recopilados por el medio estadounidense, en las calles adoquinadas de Lisboa, tantos estadounidenses compran apartamentos a toda prisa que los recién llegados se quejan de que escuchan más inglés que portugués. Y uno de cada 15 residentes del distrito Grand Canal Dock de Dublín, Irlanda, nació en Estados Unidos, según agentes inmobiliarios irlandeses. Este porcentaje sería superior al de estadounidenses nacidos en Irlanda durante la inmigración irlandesa en EE. UU. del siglo XIX. En Bali, Colombia y Tailandia, las dificultades para alojar a los teletrabajadores estadounidenses pagados en dólares han inspirado a los residentes locales a organizar protestas contra una ola de gentrificación.

Más de 100.000 estudiantes estadounidenses están matriculados en el extranjero para obtener un título universitario más asequible. Y los jubilados prefieren las residencias en México.

Según Expatsi, una agencia que ofrece servicios migratorios, casi 400 estadounidenses se inscribieron para aprender cómo mudarse a Albania. El país ofrece una visa especial que permite a los ciudadanos estadounidenses vivir y trabajar allí, sin impuestos sobre los ingresos extranjeros durante un año y sin preguntas.

“Antes, los estadounidenses que se iban eran superaventureros y con buenas credenciales”, dijo al diario la fundadora de Expatsi, Jen Barnett. Ella misma es nativa de Alabama y se mudó a Yucatán, México, en 2024.

Según Hudson McKenzie, otra agencia del mismo rubro, de los cinco países que más reciben migración de EE. UU., cuatro quedan en Europa. Portugal, Suiza, Italia y Mónaco.

En casi todos los 27 estados miembros de la Unión Europea, el número de estadounidenses que llegan para vivir y trabajar alcanzó un récord y sigue en aumento. Por ejemplo, el total de residentes estadounidenses en Portugal ha aumentado más del 500 % desde la pandemia de covid-19. Solo en 2024 creció un 36 %.

Y, el año pasado, más estadounidenses se mudaron a Alemania que alemanes a Estados Unidos.

A la vez, el gobierno estadounidense lleva meses con una acumulación de solicitudes de estadounidenses que renuncian a su ciudadanía, ya sea para obtener un pasaporte extranjero o para evitar la tributación de sus ingresos en el extranjero. En 2024, las solicitudes aumentaron un 48 % y probablemente superaron esa cifra, según las empresas de inmigración.

Según los datos recopilados por el diario, los estadounidenses están solicitando la ciudadanía británica al ritmo más alto desde que comenzaron los registros en 2004: unas 6.600 en el año hasta marzo de 2025. Están obteniendo pasaportes irlandeses a un ritmo récord: 31.825 en 2024 y alrededor de 40.000 el año pasado.

Una encuesta de la consultora Gallup reveló que al 40 % de las mujeres estadounidenses, de entre 15 y 44 años, les gustaría mudarse permanentemente al extranjero.

Las agencias de reubicación afirman que sus nuevos clientes van mucho más allá de los jóvenes aventureros en estancias europeas o sus padres jubilados. Entre ellos se encuentran propietarios de pequeñas empresas, personas divorciadas que buscan un nuevo comienzo y estadounidenses que reciben jubilaciones que intentan extender sus beneficios.

La carrera de Donald

En docenas de entrevistas, los expatriados estadounidenses describieron sus motivaciones como una maraña de incentivos económicos, preferencias de estilo de vida y desencanto con la trayectoria de Estados Unidos, citando la delincuencia violenta, el coste de la vida y la polarización política.

La reelección de Trump fue un factor para muchos, aunque otros votaron por él. Pero el cambio estructural y social es mucho más profundo. Cuando Gallup preguntó a los estadounidenses durante la recesión de 2008 cuántos querían irse de Estados Unidos, la respuesta fue uno de cada diez. El año pasado, la tendencia se duplicó a uno de cada cinco.

Una investigadora de la Universidad de Temple, Caitlin Joyce, aseguró al diario The Wall Street Journal que esto debilita el relato del sueño americano. “Los estadounidenses se mudan al extranjero y descubren que les gusta más la vida en el extranjero. Les gustan las políticas socialdemócratas”, aseguró Joyce.

La agencia Hudson McKenzie identificó los cinco principales motivos por los cuales los ciudadanos estadounidenses emigran.

En primer lugar aparece la polarización política y social que se vive en EE. UU. Luego, la búsqueda de mejores oportunidades tributarias, sobre todo en Emiratos Árabes Unidos y Mónaco.

A esto le siguen las prestaciones sociales asequibles, como atención médica y acceso a educación de calidad y a bajo costo —o gratuita, en muchos casos—. En cuarto lugar aparecen las mejores condiciones laborales, sobre todo en cuanto al teletrabajo. Finalmente, mejor calidad de vida general.

Algunos especialistas calificaron a esta ola de emigrantes estadounidenses como la “Carrera de Donald”, debido a que las cifras se han disparado durante el segundo mandato del presidente Trump.

Estados Unidos experimentó una migración neta negativa —una pérdida estimada de unas 150.000 personas— en 2025, y es probable que la salida aumente en 2026, según Brookings Institution, un centro de estudios sobre políticas públicas.

Y, según datos del Departamento de Seguridad Nacional, Estados Unidos registró 675.000 deportaciones y 2,2 millones de extranjeros “autodeportaciones” el año pasado.

La última vez que más personas abandonaron Estados Unidos de las que se mudaron, según las estadísticas históricas del censo, fue en 1935, y el destino predilecto fue la Unión Soviética. Tantos estadounidenses sin cualificación llegaron a la URSS que, para 1938, los soviéticos comenzaron a exigir a los visitantes estadounidenses que presentaran comprobante de viaje de regreso.

Hoy en día, son los estados socialdemocracias de Europa los que atraen a los estadounidenses.

La razón es la siguiente: Estados Unidos tiene salarios más altos, lo que les permite mejor calidad de vida a sus ciudadanos. A cambio, Europa ofrece atención médica asequible, ciudades transitables y espacios donde el inglés ha desplazado a la lengua local. La vivienda en muchas ciudades sigue siendo relativamente barata comparativamente. Las escuelas son accesibles, seguras y generalmente mejor valoradas que las estadounidenses.

Váyanse de acá

“No esperaba estar rodeado de tantos estadounidenses”, dijo Michael Le Blanc al Wall Street Journal, exproductor creativo de 56 años de Adobe y Paramount, que ahora trabaja como freelance en Lisboa, mientras compraba una generosa botella de plástico de aderezo ranchero Hidden Valley y mezcla para pastel Pillsbury Funfetti en una de las tiendas estadounidenses de la ciudad. “Estoy intentando aprender el idioma, pero es un verdadero reto”, afirmó.

Se mudó con sus dos hijos tras el segundo tiroteo en la escuela de su hijo de 8 años en Los Ángeles. En los seis meses transcurridos desde entonces, su esposa, Stephanie, asesora académica de 42 años en Estados Unidos, encontró trabajo vendiendo inmuebles en Lisboa a estadounidenses que llegan al país. Alrededor del 58 % de los compradores extranjeros en Portugal son estadounidenses, y los precios de las viviendas se han duplicado en cinco años en algunos de los distritos históricos más exclusivos.

Políticos en programas televisados debaten cómo combatir los efectos de la gentrificación. En Barcelona, ciudad azotada por el aumento de los arriendos debido a la masiva llegada de residentes extranjeros y turistas, ​​las manifestaciones en contra de este fenómeno abundan.

Y, en un relato a la revista The New Yorker, una pareja estadounidense de Texas declaró que emigraron a Haarlem, Países Bajos, debido al ambiente político que produjo la aparición de Donald Trump. Uno de ellos describió al mandatario como “precursor de un autoritarismo desmesurado”. Tras su segunda toma de posesión, “la situación se volvió seria”, dijo el otro. “Al principio, teníamos la esperanza de que las cosas mejoraran, o no empeoraran. Pero no fue así”, afirmó uno de ellos.

La pareja dejó Estados Unidos mediante una agencia de relocalización.

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