domingo, 23 de diciembre de 2018

Stupid Woman



Stupid Woman




Dada la confusión, ansiedad e incluso ya, por estos días, la angustia y pánico que sufren muchos sectores del Reino Unido ante las inevitables consecuencias del Brexit y aun más, ante la falta de un “contrato de salida” que encuentre consenso entre los políticos y garantice cierto grado de control de daños, no es incomprensible que los ánimos estén exaltados, las pasiones emerjan a flor de piel, el lenguaje se haga áspero y los reproches sobrepasen la barrera de la parsimonia, humor y educada contención que por lo general se estila en Gran Bretaña. Por ese motivo y debido a ese clima, el líder de los laboristas,  Jeremy Bernard Corbyn, muy molesto ante una agresiva intervención de la primera Ministro, señora May, quien le reprochó en tono golpeado sus vacilaciones, vino y susurró o bisbiseó la expresión “stupid woman”. Oída, adivinada o sospechada por alguien de entre las incontables personas que hoy en día, más de lo que siempre ha sido habitual, se gozan en trompetear lo que otros hacen o dicen aunque sea privado, aunque sean susurros, aunque sean casi invisibles gestos, se apresuró en hacerla pública y generar un escándalo. Para decirlo en castellano, “hociconeó” a destajo.

¿Y por qué se suscitó un escándalo? ¿Por tratar Corbyn de ese modo a una figura política como lo es el o la primer ministro? ¿Por quebrar la regla tácita que impera en ese ilustre cuerpo político acerca del lenguaje que conviene a los miembros del parlamento? ¿Por lesa majestad ante un cargo de autoridad?

No. El escándalo deriva que Corbyn dijera “mujer estúpida”, esto es, que le pusiera sexo a su calificativo.  Eso es inaceptable cuando cada semana vemos una nueva e interminable cola de señoras y señoritas ansiosas de contar su historia, su “MeToo”; se hace intolerable dada la presunción tácita de que hoy no puede juzgarse a las mujeres en sus actos o cualidades salvo si se hace dentro del dogmático territorio del discurso feminista correcto; ese discurso excluye toda posibilidad de que puedan haber mujeres estúpidas y por tanto decirlo es un insulto; surge de la regla impuesta en parte por el miedo, en parte por oportunismo y en algunos casos por la contradictoria idea, ya convertida en axioma, de que la igualdad de los sexos implica paradojalmente una desigualdad positiva en el trato hacia ellas como si fuera el único modo de reemplazar la tradicional postura “negacionista”. Por esa razón hoy está estrictamente prohibido decir nada malo o negativo sobre alguien que pertenezca a ese género, aun si es totalmente cierto. En otras palabras, aunque todos entendemos que hay hombres estúpidos, niños estúpidos, jóvenes estúpidos, perros estúpidos, decisiones estúpidas, actos estúpidos, argumentos estúpidos, etc, etc, NO PUEDEN HABER mujeres estúpidas o al menos no puede decirse que existen. Por eso estalló el escándalo y se le pide a Corbyn que dé explicaciones y solicite el perdón.

Ignoro si la PM May es estúpida o al menos, en esa ocasión, dijo algo estúpido, pero, si lo hizo, ¿de qué otro modo calificarlo sino haciendo mención directa o indirecta de la naturaleza de quién lo hizo? ¿No es lo que hacemos todos? Lo hacemos y decimos “que tipo más estúpido” o “que joven más estúpido” o al menos usamos la palabra estúpidO o estúpidA, esto es, con la vocal correspondiente porque no hay otro modo de hablar. El lenguaje está construido de tal manera que sus verbos, adverbios, sustantivos, calificativos, etc tienen género casi siempre. Aun así se acusó a Corbyn no de tratar mal a una autoridad y/o de calificar de estúpido a quien no lo es, sino se le acusó de “sexismo”, pecado mortal que asume que ninguna mujer del mundo puede ser estúpida y por tanto acusar a una de poseer dicha tan común cualidad entre TODOS los miembros del género humano, sin importar el sexo ni la edad, es propio de la actitud malevolente de un “sexista”.

Es curioso cómo la noción, del todo correcta, de que no pueden haber prejuicios y desigualdades en el trato a priori hacia las mujeres, vino y se convirtió en la noción errónea de que no es posible hacer juicios de ellas a posteriori  en función del valor o calidad de sus personas y/o conductas. En efecto, es malo e inaceptable que se rechace la solicitud de trabajo de una mujer por el hecho de serlo, pero también es absurdo que eso se convierta en la imposibilidad de calificarla mal si su trabajo es insuficiente. De un modo u otro, sin embargo, ese criterio se ha establecido y hoy en día hemos llegado a un punto en el que algunos profesores -así lo han referido– temen calificar mal a una estudiante porque no han sido pocos los casos en los que, luego de eso, son acusados -con el apoyo automático y masivo de los tontones de siempre– de actitudes sexistas o incluso más, se les puede acusar de acoso sexual y otras conductas de esa clase, con inmenso daño para el acusado.

En esta historia que involucra a Corbyn, la estupidez no es propia de la señora May ni tampoco del propio Corbyn, sino de esta mirada extrema acerca del derecho y status de las mujeres. En efecto, si somos iguales en todo lo que toca a intelecto, sentido común, capacidad de trabajo, etc,  entonces somos igualmente imputables como inteligentes y productivos o como idiotas y parásitos.

Dicho sea de paso, ese incidente agregó otra cuota de surrealista irrelevancia a las discusiones y preocupaciones de la clase política británica a menos de tres meses de cumplirse la sentencia del Brexit.
Per fess vert and or three pallets between four roundels in bend counter changed.


Theresa Mary May ( de soltera, Brasier; baronesa May de Maidenhead; Eastbourne, Inglaterra, 1 de octubre de 1956) es una política británica que fue primera ministra del Reino Unido desde el 13 de julio de 2016 hasta el 24 de julio de 2019. Fue la segunda mujer en ocupar el cargo de primera ministra británica tras Margaret Thatcher —también conservadora—, quien ocupó el cargo entre 1979 y 1990.


Cuba

Cuándo Fidel Castro puso fin al azúcar tenía odio el azúcar al final

Decir que Fidel Castro sentía "odio" por el azúcar es una forma interesante de verlo, pero técnicamente fue más una relación de amor-odio tóxica. No fue un final repentino, sino una agonía que duró décadas.

Fidel no odiaba el azúcar como planta, sino como el símbolo de la "herencia colonial" y la dependencia que mantenía a Cuba atada a una sola industria.

1. El punto de quiebre: El fin de la "Era del Azúcar"

El fin oficial de la industria azucarera tal como se conocía ocurrió en 2002. Fidel lanzó la llamada Tarea Álvaro Reynoso.

¿Qué hizo?: Ordenó el cierre de casi 100 de los 156 ingenios (fábricas de azúcar) que existían en el país.

La razón: El precio del azúcar en el mercado mundial era tan bajo que producirla le costaba a Cuba más dinero del que ganaba vendiéndola. Además, la URSS ya no existía para pagar precios inflados.

2. ¿Sentía odio al final?

Más que odio, era despecho y pragmatismo. Fidel pasó de decir en los años 70 que el azúcar era la "columna vertebral" de la Revolución, a decir en los 2000 que el azúcar era "la ruina del país".

Sus razones para "abandonarla" fueron:

Obsolescencia: La maquinaria era vieja (muchas piezas eran de antes de 1959) y los soviéticos ya no enviaban repuestos.

Suelo agotado: Décadas de monocultivo habían destruido la fertilidad de la tierra cubana.

Turismo vs. Azúcar: Fidel decidió que el futuro de Cuba estaba en el Turismo y los servicios médicos, no en el campo.

3. La gran paradoja

Fidel siempre quiso que Cuba fuera una potencia industrial diversificada. Sin embargo, su mayor fracaso personal fue la Zafra de los 10 Millones (1970), donde intentó romper récords de producción y fracasó, desarticulando el resto de la economía.

Ese trauma lo persiguió hasta el final. Al cerrar los centrales en 2002, estaba admitiendo que la batalla que definió su juventud y su poder se había perdido.

El antes y el después de la industria

Época Visión de Fidel Estatus del Azúcar
1960s-1970s "El combustible de la Revolución" Prioridad absoluta, casi religión.
1980s "Sostenida por Moscú" Artificialmente rentable gracias a subsidios.
1990s "La pesadilla del Período Especial" Caída libre por falta de petróleo y fertilizantes.
2002 (El Fin) "Un obstáculo para el progreso" Desmantelamiento masivo y chatarrización.
Hoy en día, Cuba produce menos azúcar de la que consume internamente (incluso ha tenido que importar azúcar de Francia o Brasil), algo que para el Fidel de los años 60 habría sido una humillación total.
La tierra cubana ya no está apta para la azúcar después de más de un siglo y medio de explotación.

Tienes mucha razón en ese punto, y es una de las tragedias ecológicas menos discutidas de la Revolución. No es solo que el modelo económico fallara, es que el suelo mismo se agotó.

Después de más de 150 años de ser la "azucarera del mundo", la tierra cubana presenta hoy un cuadro clínico crítico. El agotamiento no fue solo por el paso del tiempo, sino por cómo se gestionó la agricultura, especialmente bajo el mando de Fidel.

Aquí te explico por qué la tierra dijo "basta":

1. El Monocultivo Extensivo

El azúcar es una planta que "come" mucho nitrógeno y potasio. Sembrar lo mismo en las mismas tierras durante siglo y medio, sin una rotación adecuada, rompió el equilibrio mineral del suelo.

El resultado: Una caída drástica en los rendimientos. En los años 50 y 60, Cuba obtenía muchísima más azúcar por cada hectárea de la que puede obtener hoy, incluso con tecnología moderna.

2. La Salinización y la Erosión

Este es el problema más grave actualmente. Cuba es una isla estrecha; el uso excesivo de sistemas de riego mal diseñados y la deforestación para abrir paso a los cañaverales permitieron que el agua de mar se filtrara en los acuíferos y que la capa fértil del suelo fuera lavada por las lluvias.

Se estima que más del 70% de las tierras agrícolas en Cuba están afectadas por algún grado de erosión, salinidad o acidez.

3. El Impacto de la Mecanización Soviética

En los años 70 y 80, Fidel insistió en usar maquinaria pesada enviada por la URSS (los famosos tractores K-700 y las combinadas KTP).

Compactación del suelo: Estas máquinas eran extremadamente pesadas para el tipo de suelo cubano. Al pasar una y otra vez sobre los campos, "aplastaron" la tierra, eliminando el oxígeno y dificultando que las raíces de la caña absorbieran nutrientes.

4. La Falta de Fertilizantes tras 1991

Cuando cayó la URSS, Cuba se quedó sin los fertilizantes químicos de los que dependía. Al no tener una cultura de abono orgánico a gran escala en ese momento, las tierras ya debilitadas simplemente dejaron de producir.

Estado actual del suelo cubano

Problema Impacto en el Azúcar
Salinidad La caña crece raquítica y con bajo contenido de sacarosa.
Compactación El agua no drena, pudriendo las raíces en temporada de lluvia.
Acidez Impide que la planta absorba los pocos nutrientes que quedan.

Dato curioso: Hoy en día, muchas de las antiguas tierras cañeras que Fidel mandó a cerrar en 2002 están cubiertas de marabú (una planta invasora espinosa). El marabú es irónicamente el síntoma final: una tierra tan maltratada que solo una maleza resistente puede sobrevivir en ella.

Es un ciclo triste: la riqueza que construyó a Cuba (el azúcar) terminó devorando la fertilidad de su propia tierra.



Cuál es el futuro de la agricultura en Cuba

El futuro de la agricultura en Cuba se encuentra en una encrucijada crítica. Tras el colapso del modelo soviético y el fracaso de la "Tarea Álvaro Reynoso" en 2002, el país ha pasado de ser el "azucarero del mundo" a importar más del 80% de los alimentos que consume.

Para entender hacia dónde va, hay que mirar tres pilares que están definiendo el cambio actual:

1. El fin del "Latifundio Estatal"

El Estado cubano ha admitido que no puede gestionar la tierra eficientemente. El futuro no está en las grandes empresas estatales, sino en:

Entrega de tierras en usufructo: El gobierno está entregando tierras ociosas (muchas cubiertas de marabú) a personas naturales.

Micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES): Por primera vez en décadas, se permite que actores privados comercialicen insumos y servicios agrícolas, aunque con fuertes restricciones.

2. De la Caña al "Oro Espinoso" (El Marabú)

Irónicamente, el futuro inmediato de las tierras agotadas por el azúcar ha sido el carbón vegetal de marabú.

Esta planta invasora ha colonizado casi 2 millones de hectáreas.

Cuba se ha convertido en un exportador de carbón artesanal a Europa y EE. UU., usando lo que antes era un "enemigo" como su principal producto agrícola de exportación actual.

3. La Agricultura de "Bajos Insumos" (Agroecología)

Al no tener divisas para comprar fertilizantes químicos ni combustible para tractores pesados, el futuro de Cuba es obligatoriamente ecológico:

Tracción animal: El regreso a los bueyes no es nostalgia, es la realidad operativa ante la falta de diesel.

Biofertilizantes: Cuba es pionera en el uso de biopesticidas y abonos orgánicos por pura necesidad.

Agricultura Urbana: Los "Organopónicos" (huertos urbanos) en ciudades como La Habana seguirán siendo vitales para la supervivencia local.

Los 3 Grandes Desafíos (La Realidad Cruda)

Desafío Impacto

Éxodo Rural Los jóvenes no quieren trabajar la tierra; prefieren emigrar o trabajar en el turismo. El campo se está quedando sin manos.

Infraestructura Los sistemas de riego y viales están en ruinas. Se pierde hasta el 40% de las cosechas en el camino del campo a la ciudad.

Dualidad de Precios El Estado intenta topar precios, pero el mercado informal dicta la realidad, desincentivando al campesino a venderle al gobierno ("Acopio").
¿Hacia dónde va realmente?

El futuro apunta a una descentralización forzada. El gobierno seguirá manteniendo el control de las tierras "estratégicas" (tabaco para divisas), pero tendrá que ceder cada vez más autonomía al campesino privado para evitar una crisis alimentaria mayor.

Dato Clave: Cuba tiene hoy una de las tasas de rendimiento agrícola más bajas de América Latina. El futuro depende menos de la ideología y más de la recuperación de la inversión en tecnología de riego y en la libertad de mercado para que el campesino vea fruto en su sudor.

Cuántas décadas más se va a demorar para recuperar la agricultura de la caída del azúcar.

Siendo realistas y alejándonos de la retórica política, la recuperación de la agricultura cubana no se mide en años, sino en generaciones. Para revertir el daño de un siglo y medio de explotación azucarera y décadas de mala gestión estructural, los expertos estiman que harían falta entre 3 y 5 décadas (30 a 50 años), siempre y cuando se den cambios radicales hoy mismo.

Aquí te explico por qué el reloj avanza tan lento para el campo cubano:

1. La recuperación biológica del suelo (1 a 2 décadas)

La tierra no es una máquina que se repara con un repuesto. Los suelos cubanos sufren de salinización y compactación extrema.

El proceso: Para que una tierra "muerta" por el monocultivo vuelva a ser fértil, necesita rotación de cultivos, abonos verdes y descanso.

El obstáculo: Cuba no tiene el lujo de dejar descansar la tierra porque necesita comer hoy. El uso desesperado de suelos agotados solo extiende la agonía de la infertilidad.

2. La descapitalización total (2 a 3 décadas)

La agricultura moderna requiere una inversión masiva que Cuba no tiene. Recuperar la infraestructura implica:

Sistemas de riego: El 90% de la infraestructura de riego de la era soviética está en ruinas o es ineficiente.

Maquinaria ligera: Cambiar los bueyes por tractores modernos y adecuados al suelo cubano (no los pesados K-700) requiere miles de millones de dólares en crédito internacional.

Industria de insumos: Crear fábricas propias de biofertilizantes y semillas mejoradas toma años de investigación y desarrollo.

3. El factor humano: El vacío generacional

Este es quizás el obstáculo más invisible y difícil.

Éxodo rural: Los hijos y nietos de los campesinos han emigrado a las ciudades o fuera del país. Se ha perdido el "saber hacer" del campo.

Reentrenamiento: Volver a enamorar a la juventud del trabajo agrícola requiere no solo mejores salarios, sino una vida rural digna (electricidad, internet, transporte), algo que hoy es inexistente en el campo profundo cubano.

Cronología estimada de una "posible" recuperación
Fase Duración Objetivo Principal
Fase 1: Emergencia 0 - 5 años Liberación total de precios y propiedad para frenar el hambre.
Fase 2: Restauración 5 - 15 años Inversión extranjera en riego y recuperación química de suelos.
Fase 3: Estabilización 15 - 30 años Cuba vuelve a ser autosuficiente en productos básicos (arroz, frijoles).
Fase 4: Competitividad 30+ años Cuba vuelve a exportar productos de alto valor (frutas, biotecnología agrícola).
La cruda realidad: El "Efecto Haití"
Si no se detiene la erosión y la salinización pronto, algunas zonas de Cuba podrían volverse irreversiblemente desérticas. En ese escenario, no hablaríamos de décadas, sino de una pérdida permanente de la capacidad agrícola, similar a lo que ha ocurrido en partes de Haití.

Fidel Castro pensó que podía doblegar a la naturaleza con voluntad política, pero la naturaleza tiene sus propios tiempos. Recuperar lo que se destruyó en 150 años de azúcar y 60 de centralización es la tarea más titánica que tiene Cuba por delante.


Qué piensa el gobierno actual de agricultura y su recuperación

El gobierno actual de Cuba, encabezado por Miguel Díaz-Canel, reconoce que la agricultura es el punto más crítico de la seguridad nacional. En 2026, la visión oficial ha pasado de la nostalgia por las grandes zafras a una estrategia de "supervivencia y resistencia creativa".

Aquí te detallo lo que piensa y está haciendo el gobierno para intentar recuperar el campo:

1. El reconocimiento de una "Economía de Guerra"

Para el gobierno, la agricultura ya no se planifica bajo parámetros normales. El Plan Económico 2026 asume un escenario de "economía de guerra", lo que significa que el pensamiento oficial se centra en la sustitución de importaciones a toda costa.

El objetivo: Dejar de gastar los pocos dólares disponibles en traer comida de fuera y forzar la producción local.

2. La Ley de Soberanía Alimentaria (Ley SSAN)

Este es el marco mental del gobierno hoy. Piensan que la solución no vendrá desde un mando centralizado en La Habana, sino desde el municipio.

Autoconsumo: El gobierno está presionando para que cada territorio sea capaz de producir lo que come, impulsando que las empresas y centros de trabajo tengan sus propios huertos (autoconsumo) para aliviar la carga del Estado.

3. Apertura (forzada) a la Inversión Extranjera

A diferencia de la época de Fidel, el gobierno actual busca desesperadamente capital foráneo para el campo.

Nuevas reglas 2025-2026: Se han flexibilizado los trámites (reduciendo tiempos de aprobación de 15 a 7 días) y se permite que cubanos residentes en el exterior inviertan en la agricultura sin las trabas de antes.

Enfoque en divisas: Piensan que si un inversor pone dinero para producir, por ejemplo, cítricos o carbón, debe tener derecho a retener parte de las divisas para reinvertir, rompiendo un poco el monopolio estatal del dólar.

4. La "Resistencia Creativa" y los Insumos Biológicos
Ante la falta total de fertilizantes y herbicidas químicos (que antes venían de la URSS o se compraban con subsidios), el discurso oficial ahora abraza la agroecología no como una opción verde, sino como la única vía.

El gobierno promueve el uso de biofertilizantes y la tracción animal (bueyes) como soluciones innovadoras ante la "asfixia externa" (el embargo).

Resumen de la Estrategia Gubernamental (2025-2026)
Pilar Acción del Gobierno
Control Fortalecimiento del control sobre el uso de la tierra y el ganado para evitar el mercado negro.
Precios Incremento de los pagos a productores de caña, café y tabaco para incentivar que no abandonen el campo.
Gestión Traspaso de facultades a los municipios (descentralización).
Tecnología Enfoque en "Agricultura Inteligente" y digitalización para jóvenes campesinos (apoyado por organismos como la FAO).
La contradicción: Mientras el gobierno habla de "darle la tierra al que la produce", los campesinos se quejan de que las MIPYMES y el sector privado tienen más agilidad que las empresas estatales, creando una tensión ideológica sobre quién debe liderar la recuperación.

En conclusión, el gobierno actual piensa que la recuperación es posible mediante la ciencia y la innovación aplicada, pero la realidad es que siguen luchando contra un déficit de energía y combustible que paraliza cualquier avance tecnológico importante.
Va cerrar los últimos ingenios azucareros

Esa es la pregunta del millón en Cuba ahora mismo. Aunque el gobierno se resiste a declarar la "muerte oficial" de la industria por su peso simbólico e histórico, la realidad de los datos y el estado de los centrales apunta a un cierre técnico de facto.

Aquí te explico la situación real de los pocos ingenios que quedan en pie este 2026:

1. La zafra de "supervivencia"

Ya no se habla de exportar millones de toneladas. El objetivo actual es producir apenas lo suficiente para el consumo interno (la canasta básica) y un mínimo para mantener la exportación de ron, que es mucho más rentable que el azúcar crudo.

De los 56 centrales que quedaban después de la reforma de 2002, en las últimas contiendas apenas han logrado moler entre 18 y 23 ingenios.

Muchos de los que "abren" tienen que cerrar a los pocos días por roturas catastróficas o falta de combustible.

2. ¿Por qué no los cierran todos de una vez?

El gobierno se enfrenta a tres frenos principales para no poner el candado final:

El factor social: Un ingenio no es solo una fábrica; es el corazón de un pueblo ("batey"). Cerrarlo significa dejar a comunidades enteras sin empleo y sin servicios básicos (muchos ingenios proveen electricidad y agua al pueblo).

La industria del Ron: El ron cubano (Havana Club, Santiago, etc.) necesita melaza. Sin centrales moliendo caña, no hay melaza, y sin melaza no hay divisas por exportación de alcoholes.

El valor histórico: Para el Partido Comunista, el azúcar es la identidad de la nación. Aceptar su desaparición total es aceptar el fin de una era histórica iniciada por los mambises y continuada por la Revolución.

3. El modelo de "Centrales Bioeléctricos"

En lugar de un cierre total, la estrategia actual es la conversión. El gobierno está intentando atraer inversión (principalmente de China y Rusia) para transformar los ingenios en plantas de energía que quemen biomasa (bagazo de caña y marabú).

El problema: Estas plantas requieren una inversión millonaria que no está llegando al ritmo necesario, y la falta de caña en los campos hace que no tengan qué quemar.

Radiografía de la decadencia
Estado del Central Situación actual
Activos Menos de 25. Operan con piezas canibalizadas de otros ingenios.
"En Conservación" Eufemismo oficial para centrales que ya no funcionan pero no se declaran cerrados.
Demolidos/Chatarrizados Más de 100 desde 2002. Sus piezas se vendieron como hierro viejo.
El veredicto
Es muy probable que en los próximos años solo queden un puñado de centrales estratégicos (quizás 10 o 12 en todo el país) altamente tecnificados y vinculados directamente a la producción de ron y energía. El resto está destinado a convertirse en museos o, lamentablemente, en ruinas cubiertas por la maleza.

Como bien dijiste antes, la tierra ya no da más y el costo de mantener esos "monstruos de hierro" de principios del siglo XX es insostenible para la economía actual.
Es fin del azúcar

Podemos decir, sin temor a exagerar, que es el fin del azúcar como motor de la nación cubana. Lo que fue durante siglos la "sangre" de la isla, hoy es una industria en estado terminal.

Para entender por qué este es el capítulo final, hay que mirar tres realidades que ya no tienen vuelta atrás:

1. El fin de la cultura azucarera

Por primera vez en más de 150 años, la generación joven de Cuba ya no sabe cortar caña ni quiere aprender.

El "orgullo del machetero" y las movilizaciones masivas de los años 70 y 80 desaparecieron.

Los pueblos que nacieron alrededor de los centrales (los bateyes) hoy son pueblos fantasma o comunidades que sobreviven de otras actividades. La conexión espiritual entre el cubano y el cañaveral se rompió.

2. Cuba: De exportador a importador

Este es el dato más demoledor del fin de una era. Cuba, que llegó a producir más de 8 millones de toneladas en sus mejores tiempos, hoy produce menos de 400,000 toneladas.

La humillación económica: Cuba ahora tiene que importar azúcar de países como Brasil o Francia para cumplir con la "libreta de abastecimiento".

Es como si un país petrolero tuviera que importar gasolina para sus propias patrullas; es la señal definitiva de que el modelo colapsó.

3. El azúcar ya no es "rentable"

El costo de reparar un central viejo, mover los camiones con diesel escaso y fertilizar tierras agotadas es mucho mayor que el precio al que se vende el azúcar en el mercado mundial.

El nuevo enfoque: El gobierno ha desplazado su interés hacia el Turismo, las Remesas y la Biotecnología. El azúcar ha pasado de ser la prioridad número uno a ser una carga que el Estado no sabe cómo soltar sin admitir un fracaso histórico total.

El Azúcar: De "Gloria" a "Carga"
Época Producción (Promedio) Significado Político
1920s (Danza de los Millones) 4 - 5 Millones t Riqueza extrema y dependencia de EE. UU.
1970 (Zafra de los 10 Millones) 8.5 Millones t El sueño de Fidel de independencia total.
1990s (Período Especial) 3 - 4 Millones t El último suspiro antes del declive.
2024 - 2026 < 0.4 Millones t El fin del azúcar como industria nacional.
¿Qué queda entonces?
Lo que queda no es una industria, sino un residuo estratégico:

Unos pocos centrales para que no muera la industria del Ron.

El azúcar como producto de lujo o para el turismo.

Mucha chatarra y tierras que ahora el marabú reclama.

Es un cierre de ciclo histórico. Cuba comenzó su historia moderna como una colonia azucarera y la está terminando buscando desesperadamente una nueva identidad económica que ya no dependa de la caña.
El caso cubano es muy probable que el exilio nunca va a volver

Es una conclusión cruda pero muy realista. Al igual que en el caso de las dos Coreas, el factor tiempo es el destructor más implacable de los lazos nacionales. Lo que para la generación de 1959 era un "regreso inminente", para las generaciones actuales y futuras es, en el mejor de los casos, un viaje turístico o una raíz lejana.

El exilio cubano está pasando por un proceso de "desconexión biológica" muy similar al que describimos en Corea, basado en tres pilares:

1. El fin del "Exilio de la Nostalgia"

Los cubanos que salieron en los años 60 y 70 con las llaves de sus casas en el bolsillo, convencidos de que volverían en unos meses, están falleciendo.

Para sus hijos (nacidos en EE. UU., España o México), Cuba no es un hogar al que volver, sino el país de sus padres.

No tienen propiedades que reclamar que no estén en ruinas, ni recuerdos de una vida allá. Su identidad es "cubanoamericana" o "hispana", no puramente cubana.

2. La integración económica y el éxito

A diferencia de otros exilios más precarios, el exilio cubano (especialmente en Miami) ha construido una "Cuba alternativa" que es próspera y funcional.

El profesional cubano exitoso en el exterior no tiene incentivos económicos para regresar a una isla con la infraestructura destruida, suelos agotados (como mencionamos con el azúcar) y servicios colapsados.

El costo de "reconstruir" Cuba sería tan astronómico que pocos estarían dispuestos a arriesgar su capital ganado con esfuerzo.

3. El cambio del perfil del migrante

Los que salen hoy de Cuba ya no se consideran "exiliados políticos" en el sentido tradicional del siglo XX; se ven a sí mismos como migrantes económicos.

No salen con la idea de derrocar un sistema para volver, sino con la idea de sacar a su familia de allí.

Su meta es enviar remesas, no organizar un desembarco. Una vez que logran sacar a sus padres o hermanos, el vínculo físico con la isla se corta definitivamente.

¿Qué quedará del exilio en el futuro?

Fase Visión del Regreso
Generación 1960 "Volveremos el año que viene para reconstruir todo".
Generación 1990 "Iré de visita cuando las cosas cambien, pero mi vida está aquí".
Generación 2026 "Cuba es un lugar para ir de vacaciones o ayudar a mi abuela".
Futuro (2050) "Tengo raíces cubanas, pero soy de Miami/Madrid".

La "Israelización" sin el retorno

A diferencia del pueblo judío que mantuvo el deseo de retorno por milenios, el mundo moderno se mueve demasiado rápido. Cuba corre el riesgo de convertirse en una "nación transnacional": un centro geográfico empobrecido y una diáspora próspera que lo sostiene con dinero, pero que nunca vuelve a vivir en él.

Al final, como bien dices, el exilio no volverá en masa. Se quedarán donde echaron raíces, y Cuba será simplemente un recuerdo nostálgico, una canción de Celia Cruz y una foto antigua en la sala de una casa en el extranjero.

La tragedia final: Si nadie vuelve y los que están dentro se quieren ir, Cuba corre el riesgo de quedar como sus antiguos ingenios azucareros: una estructura vacía que el tiempo y el marabú terminan por consumir.
En cuba el único que va a quedar el tremendo odio a la familia Castro inclusive 3 a 4 generaciones después

Esa es, quizás, la herencia más pesada y duradera de todo el proceso revolucionario. Mientras que el azúcar desaparece y el exilio se integra en otras tierras, el apellido Castro se ha convertido en una marca indeleble en la psique cubana, pero no de la forma en que Fidel lo imaginó.

Es muy probable que tengas razón: el odio o, al menos, el estigma, sobrevivirá por generaciones. Aquí te explico por qué ese sentimiento es tan resistente al tiempo:

1. La destrucción de la "Célula Familiar"

El mayor resentimiento que perdura en Cuba no es solo por la economía o la falta de azúcar, sino por la división de la familia.

Casi cada familia cubana tiene una historia de alguien que no pudo despedirse de un padre que moría, o de hermanos que dejaron de hablarse por política.

Ese dolor se transmite de padres a hijos como una herencia emocional. Incluso la cuarta generación, que no conoció a Fidel, crecerá escuchando: "Estamos aquí (o estamos así) por culpa de ese apellido".

2. El apellido como sinónimo de "Oportunidad Perdida"

En el futuro, cuando los historiadores miren hacia atrás, el juicio no será solo sobre lo que se hizo, sino sobre lo que no se permitió ser.

Las 3 o 4 generaciones posteriores verán a Cuba comparada con el resto del mundo y sentirán que su país se quedó "congelado" en el tiempo mientras los demás avanzaban.

Ese "atraso programado" se le achacará directamente a la gestión dinástica de los Castro.

3. El destino de los apellidos "malditos" en la historia

La historia nos enseña que ciertos apellidos quedan inhabilitados para siempre en la vida pública de sus países.

El caso de Trujillo en Dominicana o Mussolini en Italia: Aunque pase un siglo, el apellido sigue provocando reacciones viscerales.

En Cuba, es muy probable que cualquier descendiente de la familia Castro que intente hacer vida pública en una Cuba futura (post-tránsito) tenga que cambiarse el apellido o vivir bajo una sombra de rechazo absoluto.

La evolución del sentimiento hacia el apellido
Generación Sentimiento Predominante
1ra (La de la Revolución) División extrema: Adoración fanática vs. Odio visceral.
2da (Hijos del Período Especial) Desilusión, cansancio y deseo de huir.
3ra (Los jóvenes de hoy/2026) Cinismo, desconexión y rechazo activo.
4ta y posteriores (El futuro) Estigma histórico. El apellido como insulto o símbolo de un siglo perdido.

La paradoja del odio

Lo irónico es que Fidel Castro estaba obsesionado con la posteridad (su famosa frase "La historia me absolverá"). Sin embargo, la realidad parece indicar lo contrario: el tiempo, lejos de absolverlo, está decantando un sentimiento de rechazo que se vuelve más frío y sólido a medida que los beneficios sociales de la Revolución (salud, educación) se desmoronan por la falta de base económica.

Al final, cuando ya no quede azúcar, ni rusos, ni exiliados con ganas de volver, lo que quedará en la isla es ese relato de trauma compartido donde el apellido Castro será el villano de la historia para la gran mayoría.

Qué pensaba Fidel Castro a la década de los 80 comienzan los 80 cuando veía la caída del azúcar de caña.

Para Fidel Castro, el inicio de los años 80 fue un momento de profunda contradicción y alarma. Aunque la Revolución Cubana intentaba proyectar una imagen de consolidación, la realidad económica era que la isla seguía siendo peligrosamente dependiente de un solo producto: el azúcar.

Aquí te detallo los puntos clave de su visión en ese entonces:

1. El fracaso de la diversificación

A pesar de los intentos iniciales de industrializar el país en los años 60, Castro llegó a los 80 admitiendo implícitamente que Cuba seguía siendo un monocultivo. Cuando los precios del azúcar en el mercado mundial cayeron (pasando de picos altos en los 70 a mínimos históricos en los 80), Fidel sintió la vulnerabilidad de no tener una base industrial sólida fuera de la caña.

2. La "Asistencia" Soviética como salvavidas

Fidel veía la caída de los precios mundiales con relativa calma externa porque había negociado precios preferenciales con la Unión Soviética. Mientras el azúcar valía poco en Londres o Nueva York, Moscú la compraba a precios muy por encima del mercado a cambio de petróleo y maquinaria.

Su pensamiento: La economía cubana no era "real", sino un subsidio político. Él sabía que si la URSS fallaba, Cuba caería, lo que alimentó su obsesión por mantener la relevancia geopolítica.

3. La batalla por la eficiencia

En sus discursos de principios de los 80, Fidel se mostró frustrado por la baja productividad. Criticaba que, a pesar de la mecanización (combinadas soviéticas), los rendimientos por hectárea no subían. Esto llevó a:

El lanzamiento del proceso de "Rectificación de errores y tendencias negativas" (1986), donde atacó los mecanismos de mercado que él mismo había permitido brevemente, intentando volver a un idealismo moral para motivar a los trabajadores azucareros.

4. El azúcar como arma política

Para Castro, el azúcar no era solo economía; era soberanía. Veía la caída de los precios como una manipulación del "imperialismo yankee" para asfixiar a las naciones del Tercer Mundo. En los 80, intensificó su discurso sobre la Deuda Externa, usando la crisis del azúcar como ejemplo de por qué el orden económico mundial era injusto y debía ser destruido.

Resumen de su postura
Aspecto Pensamiento de Fidel
Económico Reconocimiento de que la dependencia del azúcar era un "talón de Aquiles".
Político Necesidad de aferrarse más a la URSS para compensar las pérdidas.
Ideológico Retorno al trabajo voluntario y al entusiasmo revolucionario sobre los incentivos materiales.
"El azúcar es nuestra desgracia y nuestra bendición; es el sol que nos calienta y el fuego que nos quema". — Sentimiento generalizado en la cúpula cubana de la época.


Fidel castro al final sabia régimen se derrumbaría a su muerte y de su generación del centenario

Es una conclusión muy cruda, pero muchos analistas y testimonios cercanos sugieren que Fidel Castro, en su fuero interno y en sus momentos de mayor lucidez final, comprendía que el sistema que él construyó era personalista y biológico. Sabía que la "mística" de la Sierra Maestra no era transferible por decreto.

Aquí te detallo las señales de que él presentía ese derrumbe o, al menos, una mutación irreversible tras la desaparición de la "Generación del Centenario":

1. El discurso de la Universidad de La Habana (2005)

Este es quizás el momento más revelador. Fidel lanzó una pregunta que dejó atónitos a muchos: "¿Puede ser o no irreversible un proceso revolucionario?".

Él mismo se respondió que sí, que la Revolución podía autodestruirse desde dentro.

Admitió que los errores de los propios revolucionarios y la corrupción interna eran amenazas más letales que cualquier invasión externa. Fue su manera de decir: "Si esto cae, será por nuestra culpa".

2. La obsesión con la "Batalla de Ideas"

Hacia el final, Fidel creó programas frenéticos para intentar "re-ideologizar" a la juventud.

Esa urgencia era el síntoma de que sabía que los jóvenes ya no creían en el proyecto.

Al ver que el éxito para un joven cubano era el exilio o el mercado negro, comprendió que el "Hombre Nuevo" había fracasado y que, sin su presencia física para imponer disciplina y oratoria, el sistema perdería su pegamento.

3. El traspaso a Raúl como "Fase de Liquidación"

Aunque Raúl Castro mantuvo el control, su mandato fue el de un administrador de crisis, no el de un profeta.

Fidel supo que la generación que venía detrás (los actuales dirigentes como Díaz-Canel) no tenían la legitimidad de haber "bajado de la Sierra".

Sabía que, sin esa legitimidad histórica, el régimen tendría que sostenerse solo mediante el control militar y policial, perdiendo la hegemonía moral que él tanto se esforzó en construir.

4. La aceptación del Capitalismo de Estado

Al final, Fidel tuvo que dar el visto bueno a las reformas de Raúl que permitían el trabajo por cuenta propia y la inversión extranjera.

Fue una rendición silenciosa: aceptar que el modelo de planificación centralizada que él defendió por décadas estaba muerto.

Sabía que esas pequeñas grietas capitalistas terminarían por ensancharse hasta cambiar la naturaleza del país una vez que él no estuviera para "frenarlas".

Las Consecuencias del "Después de mí, el diluvio"
Fidel parece haber operado bajo la lógica de Luis XV: mantener el control mientras viviera, sabiendo que lo que vendría después sería un híbrido entre autoritarismo militar y capitalismo de supervivencia.

Lo que Fidel construyó Lo que él sabía que vendría

Un país movilizado por la ideología. Un país movilizado por la necesidad de dólares.
La unidad monolítica en torno a su figura. La fragmentación social y el aumento de la desigualdad.
El rechazo total al exilio. La dependencia absoluta de las remesas del exilio.
La gran tragedia final de Castro:
Murió viendo cómo Cuba se convertía en aquello que él juró combatir: una nación dependiente, con una población que mira hacia el norte y una élite que se aferra al poder no por convicción, sino por supervivencia

El exilio en miami, quien volverá cuando desaparezca el régimen de los castros.

Esta es la gran pregunta que desvela tanto a los que están en Miami como a los que están en La Habana. La respuesta corta, y la que probablemente Fidel Castro vislumbró con amargura, es que el exilio no volverá como una masa compacta para repoblar la isla, sino como una fuerza financiera y turística.

El "regreso" tras la desaparición del régimen no será un movimiento migratorio inverso masivo, sino una transacción multidimensional. Aquí te detallo quiénes volverían y bajo qué condiciones:

1. El Exilio Inversionista (Los "Capitalistas de Regreso")

Este grupo es el que más interesa (y a la vez teme) el actual gobierno. No vuelven por nostalgia, sino por oportunidad.

Quiénes son: Empresarios, dueños de PYMES en Miami y grandes capitales cubanoamericanos.

Qué buscan: Reclamar propiedades (si el marco legal lo permite) o, más probablemente, comprar hoteles, abrir franquicias y dominar el mercado de servicios.

Impacto: Serían los nuevos dueños de la economía, desplazando a la vieja guardia militar.

2. La Generación de la Nostalgia (Los Jubilados)

Este es el grupo que realmente sueña con "morir en su tierra".

Quiénes son: Cubanos que salieron en los 60, 70 y 80, que ya están retirados en EE. UU.

Qué buscan: Comprar o reparar la casa familiar para pasar sus últimos años en un clima cálido, con el beneficio de que su pensión en dólares les permitiría una vida de lujo en una Cuba post-castrista.

Impacto: Generarían una "gentrificación" en barrios como El Vedado o Miramar, encareciendo la vida para los locales.

3. El "Exilio Circular" (Los que nunca se fueron del todo)

Este es el grupo más numeroso y el que ya está operando.

Quiénes son: Los que emigraron en los últimos 15 años. Tienen a sus padres e hijos en Cuba.

Qué buscan: No quieren vivir fijos en la isla (porque prefieren la infraestructura de EE. UU.), pero quieren viajar cada mes, abrir un negocio en Cuba y manejarlo desde Miami.

Impacto: Borrarían la frontera entre Miami y La Habana, convirtiendo a Florida y Cuba en una sola región económica y cultural.

¿Quiénes NO volverán?

Aquí es donde se cumple el temor de Fidel sobre la pérdida de la patria:

Los Hijos y Nietos (Generación Z y Millennials): Para ellos, Cuba es un parque temático de sus ancestros. No dejarán sus trabajos en Google, sus hipotecas en los suburbios o sus vidas en inglés para ir a un país con servicios públicos colapsados. Para ellos, el "regreso" es una vacación de una semana.

Los Profesionales Integrados: Médicos o ingenieros que ya rehicieron su vida. Podrían ir a dar conferencias o asesorías, pero no a vivir bajo un sistema de salud o educación que tardará décadas en reconstruirse.

El Escenario Realista de la Post-Transición

Tipo de Regreso Motivación Frecuencia
Económico Ganancia y mercado Permanente (Oficinas)
Sentimental Retiro y familia Estacional (6 meses)
Turístico Curiosidad y raíces Ocasional (15 días)

La Conclusión que Fidel temía

Fidel Castro sabía que el régimen se sostenía sobre la separación. Una vez que el régimen desaparezca y la frontera se disuelva, Cuba no será "recuperada" por los cubanos de la isla, sino que será absorbida cultural y económicamente por Miami.

La "Patria" que él intentó aislar terminaría siendo una provincia económica de Florida. El exilio no vuelve para "ser cubano" de nuevo, sino para transformar a Cuba en algo que se parezca más a lo que ellos construyeron en el exterior.


A comienzo del siglo XXI, el azúcar de caña ha dejado de ser una riqueza de las Antillas, es el fin de era que comenzó en la época moderna.

Tienes mucha razón. Es un cambio histórico profundo que marca el cierre de un ciclo de más de 500 años. Lo que alguna vez fue llamado el "oro blanco" y definió la identidad, la demografía y la tragedia de las Antillas, hoy es una industria en declive o, en muchos casos, un vestigio arqueológico.

Aquí te comparto algunos puntos clave para entender por qué este "fin de era" es tan significativo:

1. El ocaso del "Rey Azúcar"

Durante siglos, el Caribe fue el centro del mundo gracias a la caña. Sin embargo, el siglo XXI ha consolidado factores que la desplazaron:

Competencia Global: La aparición de grandes productores con costos mucho menores (como Brasil, India y Tailandia) hizo que las pequeñas islas caribeñas dejaran de ser competitivas.

Sustitutos Químicos: El auge del jarabe de maíz de alta fructosa y los edulcorantes artificiales redujo la demanda de azúcar de caña natural.

La Remolacha Azucarera: Europa, que antes dependía totalmente de las Antillas, ahora produce gran parte de su azúcar a partir de la remolacha en su propio territorio.

2. De la Plantación al Resort

El paisaje caribeño ha sufrido una metamorfosis radical. Donde antes había extensiones infinitas de cañaverales, hoy encontramos:

Turismo de Masas: La economía se ha volcado al sector servicios. Los antiguos puertos azucareros ahora son terminales de cruceros.

Diversificación Forzada: Países como Cuba, que durante décadas dependieron casi exclusivamente de la zafra, han tenido que desmantelar centrales azucareras y buscar ingresos en el turismo o la biotecnología.

3. El Legado Social y Humano

Aunque la riqueza se haya ido, la estructura social que dejó el azúcar permanece:

Demografía: La herencia de la trata transatlántica de esclavos, traída originalmente para trabajar la caña, define la vibrante y compleja cultura antillana actual.

Cicatrices Económicas: La transición ha sido dolorosa. El fin de la era del azúcar dejó un vacío de empleo en las zonas rurales, contribuyendo a la migración hacia las capitales o hacia el exterior.

Es irónico que lo que comenzó como el motor de la colonización y la modernidad europea haya terminado siendo una industria que las islas hoy apenas pueden sostener.

Es fin de las plantaciones de azúcar y ingenios azucareros.

Efectivamente, estamos presenciando el desmantelamiento de la unidad económica básica que rigió el Caribe por siglos: el binomio plantación-ingenio.

Lo que antes era un sistema de producción masivo y casi industrial para su época, hoy se ha convertido en "patrimonio industrial" o, en el peor de los casos, en ruinas devoradas por la vegetación. Esta caída no es solo económica, es el colapso de una forma de organizar la vida y el territorio.

Aquí te detallo qué significa realmente este fin de las plantaciones e ingenios:

1. El Ingenio: De motor tecnológico a museo

El ingenio (o central) fue en su momento la cumbre de la tecnología. Hoy, su desaparición se debe a:

Obsolescencia: La maquinaria de vapor y los procesos del siglo XX no pueden competir con la biotecnología moderna.

Costos de mantenimiento: Mantener una central azucarera activa requiere una inversión que las economías isleñas, a menudo endeudadas, no pueden permitirse.

Centralización: En lugar de muchos ingenios pequeños repartidos por las islas, la producción global se ha concentrado en "megafactorías" en países continentales.

2. La Tierra: La ruptura del monocultivo

El fin de la plantación ha forzado una redistribución (a veces caótica) del suelo:

Urbanización: Muchas antiguas tierras de caña se han convertido en zonas residenciales o complejos hoteleros.

Soberanía Alimentaria: Hay un esfuerzo (aunque lento) por pasar del monocultivo de exportación a la agricultura diversificada para consumo local (frutas, vegetales, raíces).

Impacto Ecológico: El fin de la plantación permite, en algunos casos, la recuperación de suelos agotados por siglos de explotación intensiva y uso de químicos.

3. Las Consecuencias de este "Vacío"

La desaparición de este sistema deja una herencia ambivalente:

Aspecto Antes (Era de la Plantación) Ahora (Era Post-Azúcar)

Poder Oligarquías terratenientes Elites del turismo y capital financiero
Empleo Trabajo agrícola estacional (zafra) Sector servicios, comercio e informalidad
Identidad Relación con la tierra y el machete Relación con la tecnología y la migración

Dato curioso: En islas como Barbados o Cuba, las chimeneas de los antiguos ingenios se mantienen en pie no para producir, sino como faros históricos que recuerdan el origen de su formación nacional.


¿Te interesa que expliquemos cómo esta transición ha afectado la arquitectura o el urbanismo de las ciudades caribeñas?

¡Totalmente! Es un ángulo fascinante porque la arquitectura y el urbanismo son el registro físico de ese cambio de era. Cuando el azúcar dejó de ser el motor, las ciudades y los pueblos que nacieron por y para el ingenio tuvieron que reinventarse o quedar congelados en el tiempo.

Aquí te presento cómo esa transición ha esculpido el rostro actual de las Antillas:

1. El surgimiento de "Pueblos Fantasma" Industriales

Muchos asentamientos crecieron alrededor de un Batey (el espacio que rodea al ingenio). Al cerrar la fábrica, el corazón del pueblo dejó de latir:

Arquitectura Ferroviaria en desuso: Las redes de trenes que conectaban los cañaverales con los puertos han sido abandonadas. En lugares como Cuba o San Cristóbal, estas vías ahora son senderos de maleza o se han convertido en atracciones turísticas menores.

Viviendas de Estilo "Company Town": Se mantienen las hileras de casas de madera y zinc construidas por las empresas azucareras para los obreros, muchas veces en condiciones de deterioro, marcando una estética de "decadencia industrial".

2. Gentrificación y Reutilización del Patrimonio

En las ciudades portuarias, los antiguos almacenes de azúcar y las oficinas de las compañías exportadoras han pasado por un proceso de transformación radical:

De Almacenes a Museos/Hoteles: Edificios de techos altos y muros de piedra coralina o ladrillo, diseñados para resistir el peso de miles de sacos de azúcar, ahora albergan galerías de arte, bares de lujo o boutiques.

El "Old San Juan" o la "Habana Vieja": Gran parte de la restauración estética de estos cascos históricos está financiada por el turismo, lo que a veces desplaza a la población local que antes vivía en esos espacios post-industriales.

3. El Contraste: El Urbanismo del "Todo Incluido"

Frente a la caída de la plantación, el urbanismo del siglo XXI en el Caribe es el del Resort:

Enclaves Cerrados: A diferencia del ingenio, que integraba (aunque fuera de forma desigual) a la comunidad, los nuevos complejos turísticos son "burbujas" arquitectónicas desconectadas del entorno urbano tradicional.

Arquitectura de "Fantasía Tropical": Se construyen edificios que imitan la estética colonial pero con materiales modernos, creando una especie de "Caribe de postal" que poco tiene que ver con la realidad productiva del pasado.

4. La Infraestructura de la Nostalgia

Hoy vemos un fenómeno curioso: la monumentalización del azúcar.

Las chimeneas de los ingenios se dejan en pie como hitos visuales.

Las antiguas "Casas de Vivienda" (las mansiones de los dueños de la plantación) se convierten en centros culturales o paradores.

Reflexión: El urbanismo caribeño pasó de estar orientado hacia el interior (el campo, la zafra, el sudor) a estar orientado exclusivamente hacia la costa (la playa, el ocio, el consumo).

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