sábado, 15 de diciembre de 2018

Palos porque bogas, palos porque no… (31)



Palos porque bogas, palos porque no…


Difícil darle el gusto a toda la gente, en especial en tiempos de ebullición mental de las multitudes, pero, por otra parte, ni falta que hace y aun si hiciera falta es imposible lograrlo.

Se dice que en la guerra la primera víctima son los planes de los bandos en lucha; en el caso de épocas conflictivas la primera víctima es la razón, el sentido común y el afán por entender REALMENTE de qué trata cada asunto. Véase cómo se manifiesta esta imposibilidad, hoy, en Chile.

Si respecto al tema de las migraciones bastante masivas que ha tenido el país se afirma que es preciso ponerles orden, regularizar, separar la paja del grano, no dejar pasar delincuentes ni aceptar gente colándose ilegalmente, entonces se le acusa a uno de fascista, racista, xenófobo, inhumano y reaccionario; si por otra parte se dice que el documento sobre el tema creado por la ONU y que firmará nuestro país no intenta sino ponerle reglas razonables a un fenómeno que existe DE TODAS MANERAS, entonces se está regalándole el país a los extranjeros, siendo “ingenuo”, desfondando la seguridad social y traicionando la Patria.

Si se afirma, conforme a lo que la observación ofrece cada día, que el movimiento feminista ha alcanzado, como le sucede a todo movimiento, una fase delirante y contraproducente, entonces uno es misógino, machista, fascista, reaccionario, acosador y violador, pero si uno hace la obvia observación de que a fin de cuentas los movimientos extremos, como el feminismo en su actual talante, surgen y se desarrollan porque los arreglos necesarios para eliminar injusticias no se logran por la vía del mero discurso y raciocinio pero que, a la larga, cuando se calmen las cosas, algo de positivo saldrá de eso, entonces uno se está “vendiendo” al movimiento, le está prestando ropa y se sumó a la fila del “Me Too” de los asustados, mucho más larga que la de las señoras y señoritas.

Si se observa que Trump es una figura histórica que debe ser entendida en el contexto de las trasformaciones en todo orden de cosas que ha experimentado la sociedad norteamericana y que, además, algunas de sus iniciativas eran de todas maneras necesarias, entonces se es un reaccionario vendido a la “ultraderecha”, pero si luego, siguiendo con el ánimo de examinar todos los ángulos posible de un tema, se dice que Trump ha metido severamente las patas en muchas cosas, comenzando con los efectos de su irascible retórica, entonces se es un “progre”, un izquierdista, comunacho irredento, alguien que se ha comprado el discurso políticamente correcto y desde luego tonto de capirote.

Si se dice que las izquierdas no saben manejar las economías porque ponen en primer lugar su inmutable afán por las “trasformaciones profundas” y además no creen en el crecimiento propio del sistema capitalista, uno es lacayo del imperialismo y mascota de los “ricos-ricos”, pero si se dice que buena parte de los empresarios y sus Cortes de obsecuentes ejecutivos son, en promedio, una manga de arrogantes mediocridades, de oportunistas, miedosos y abusadores, entonces uno es siervo del PC, rojillo con piel de liberal, subversivo disfrazado.

En fin, el sentido común dejó de serlo y ni siquiera se le echa de menos. Lo que vale hoy es “tomar posición”, esto es, arrojarse dentro de una trinchera y bombardear a la del otro lado. La razón es hoy simplemente la “tierra de nadie” adonde se dispara a quienquiera se mueva por ella.


Metrópolis del planeta de los simios


ciudad

ciudad

Ciudad

Mansiones

ciudad

chimpancé

ciudad de los monos

Instituto de investigaciones biológicas

chimpance

gorilas

orangutanes




Cómo sería una ciudad creada para los monos: chimpancés, orangutanes y gorilas, según la arquitectura funcional, adaptada a estas especies. Según el libro planeta de los simios.


Si nos alejamos de la versión cinematográfica de Hollywood y nos sumergimos en la visión original de Pierre Boulle en su novela Le Planète des Singes (1963), la arquitectura no es una selva de piedra, sino una parodia funcionalista de la civilización humana, adaptada a las necesidades biológicas y la jerarquía social de las tres especies.

Para que esta ciudad funcione según la arquitectura funcional (donde "la forma sigue a la función"), debe resolver el problema de la movilidad braquial, el peso de los grandes simios y la segregación de castas.

1. Urbanismo por Niveles y Especies.

En una ciudad funcionalista para simios, el espacio se divide verticalmente para optimizar el movimiento de cada grupo:


El Nivel del Suelo (Gorilas): Los gorilas son principalmente terrestres y pesados. El urbanismo a nivel de calle contaría con amplias avenidas de pavimento rugoso (para el apoyo de nudillos) y grandes plazas abiertas. Los edificios de administración y fuerza pública estarían aquí, con estructuras masivas de hormigón reforzado.




El Nivel Intermedio (Chimpancés): Como la clase intelectual y activa, los chimpancés requieren movilidad rápida. La ciudad integraría redes de pasarelas, postes de equilibrio y escaleras externas que conectan laboratorios y universidades.

El Dosel Arquitectónico (Orangutanes) ciudad moderna

El Dosel Arquitectónico (Orangutanes): Los estratos más altos pertenecen a la casta política y religiosa. Sus oficinas y templos estarían suspendidos o en las alturas de los edificios, accesibles mediante sistemas de barras y lianas sintéticas, aprovechando su increíble capacidad braquial.

2. Vivienda: La Célula Habitacional Adaptada



Siguiendo los principios de Le Corbusier, pero para simios, la unidad de vivienda (el "apartamento") cambiaría radicalmente:

Sin Muebles Convencionales: Un simio no necesita una silla de 90 grados. Los interiores tendrían superficies curvas, hamacas de materiales técnicos y plataformas a diferentes alturas para el descanso.

Higiene y Desparasitación: Los baños serían zonas de aseo social con sistemas de aire comprimido o agua a presión, facilitando el cuidado del pelaje, algo vital para su psicología.

Materiales: Predominio del hormigón visto, madera y acero. Nada de alfombras o materiales delicados que no soporten la fuerza de un gorila o las acrobacias de un chimpancé.

3. Infraestructura y Transporte.

¿Para qué coches si tienes brazos poderosos?

 Una ciudad funcional para simios minimizaría el transporte motorizado en favor de la biomotricidad:

La Red de Braquiación Colectiva:

restaurante


Pasamanos Urbanos: En lugar de aceras estrechas, las calles tendrían estructuras tubulares superiores para que los habitantes se desplacen balanceándose (braquiación), lo cual es más rápido para ellos que caminar.

Ascensores de Carga: No para personas, sino para mercancías. Los simios usarían "pozos de escalada" verticales con agarres ergonómicos.

Acústica: Dado que los simios tienen una comunicación vocal potente y son sensibles al ruido, los edificios usarían paneles de absorción acústica para evitar que el eco de los gritos y llamadas sature la ciudad.

4. Estética: El "Brutalismo Orgánico"

Según el libro de Boulle, la sociedad simia es conservadora y a la vez imitadora. Su arquitectura sería:

Imponente: Fachadas que demuestran dominancia (especialmente en áreas de gorilas).

Integrada: No es una ciudad que lucha contra la selva, sino que la utiliza como soporte estructural. Los edificios podrían rodear árboles centenarios que sirven como "escaleras naturales".



Resumen de Funciones por Especie

Especie Rol Social Requisito Arquitectónico
Gorila Fuerza / Orden Estructuras de carga pesada, espacios amplios a nivel de suelo.
Chimpancé Ciencia / Cultura Conectividad rápida, laboratorios con acceso tridimensional.
Orangután Ley / Religión Espacios elevados, acústica para discursos, aislamiento.

Restaurante

Automóviles

Orangután 

Gorila

Ciudad

Chimpancé


orangután

gorila















Aquí tienes otra imagen que muestra una perspectiva diferente de la ciudad contemporánea de los monos.

Esta imagen captura un ángulo diferente de la metrópolis de los simios, revelando la integración de su tecnología con el entorno. Aquí podemos observar:

Sistemas de Transporte: Una red de transporte elevado con trenes de diseño único que serpentean entre los edificios, demostrando su avanzada infraestructura.

Agricultura Integrada: Enormes estructuras de cultivo vertical y huertos en terrazas, lo que sugiere que los simios han desarrollado métodos sostenibles para alimentar a su población urbana.

Contraste Arquitectónico: La combinación de edificios de gran altura con zonas boscosas y estructuras arbóreas destaca una filosofía de diseño urbano que respeta su origen biológico mientras se abraza la modernidad.

La Vida Cotidiana: Pequeñas figuras de simios pueden verse en las pasarelas y plataformas, interactuando con su entorno sofisticado y funcional.

departamentos 


orangutanes

Orangutanes


parlamento

Triunvirato

Es fascinante cómo la versión original de Pierre Boulle (1963) difiere tanto de las películas. En la novela El planeta de los simios, la sociedad está estructurada de una forma mucho más rígida y satírica, funcionando como un espejo deformado de la humanidad.

Aunque no existe un "parlamento" democrático como el que conocemos, el poder y la deliberación se concentran en instituciones académicas y consejos que reflejan una estricta jerarquía de castas:

La Estructura del Poder

La sociedad simia se divide por especies, y cada una tiene un rol político y social predeterminado:

Los Gorilas: Son la fuerza bruta, pero también los administradores y políticos. Ocupan los altos cargos del gobierno y se encargan de que la maquinaria del estado siga funcionando, aunque a menudo se les describe como carentes de originalidad.

Los Orangutanes: Representan la burocracia y la ciencia oficial. Son los "guardianes del dogma". En la novela, fungen como jueces y académicos que se niegan a aceptar cualquier prueba que contradiga sus antiguos textos sagrados (como el hecho de que el hombre pueda ser inteligente).

Los Chimpancés: Son los intelectuales, los artistas y los científicos creativos. Aunque son los más abiertos al progreso, suelen estar subordinados a la autoridad de los orangutanes y la administración de los gorilas.

Parlamento Tricameral.
  • Cámara de los Gorilas
  • Cámara de los Orangutanes
  • Cámara de los Chimpancés

Este sistema tricameral es una sátira mordaz de Boulle hacia la sociedad francesa y europea de su época. El autor plantea que:

El estancamiento es deliberado: Al tener a los orangutanes (conservadores) y gorilas (reaccionarios) controlando las cámaras, cualquier avance propuesto por los chimpancés es bloqueado.

La justicia es ciega (por conveniencia): Cuando el protagonista, Ulysse, demuestra su inteligencia, el sistema parlamentario no lo ve como un descubrimiento científico, sino como una amenaza política. Si un humano es inteligente, el sistema de castas basado en la superioridad simia colapsaría.

Simetría con la "Ilustración": Es una inversión del concepto de Montesquieu sobre la división de poderes; aquí los poderes no se equilibran para buscar la libertad, sino para garantizar que nada cambie nunca


Veterinario.



Veterinario 





Veterinario 

Veterinario 

Esa es una premisa fascinante y aterradora a la vez. En el universo de El Planeta de los Simios (especialmente en la versión original o en el "reboot" donde los humanos pierden el habla), la experiencia de una mujer yendo al veterinario sería un ejercicio de deshumanización absoluta y terror existencial.

Aquí te detallo lo que probablemente pasaría por su mente:

1. La Inversión del Estatus

Para los simios, un humano es ganado, una plaga o, en el mejor de los casos, una mascota curiosa. Ella sentiría la humillación de ser tratada no como una paciente con autonomía, sino como un espécimen biológico.
El pensamiento: "No me están preguntando qué me duele; me están examinando como si fuera un caballo antes de una subasta".

2. El Terror al Silencio
Si ella es una humana "evolucionada" (que puede hablar) en un mundo de simios que la consideran primitiva, su mayor miedo sería revelar su inteligencia.

El dilema: Si grita o habla para explicar sus síntomas, podría ser enviada a un laboratorio de experimentación científica en lugar de a una clínica. Debe sufrir en silencio para sobrevivir.

3. La Frialdad del Trato
Un veterinario de simios no tiene "tacto de cabecera" con los humanos.

La experiencia sensorial: El olor a desinfectante mezclado con el almizcle de los gorilas, la fuerza bruta de los enfermeros y la falta de privacidad.

La percepción: Vería las manos del veterinario (enormes, fuertes, peludas) no como manos sanadoras, sino como herramientas de control.

El Pensamiento Final
Probablemente, su mente estaría atrapada en una ironía amarga: recordar cómo nosotros, los humanos, tratábamos a los animales. Sentiría una empatía retrospectiva abrumadora por cada mascota o animal de granja que alguna vez llevó al médico, dándose cuenta de que ahora ella es el ser que "no entiende lo que está pasando por su propio bien".

Ulysse Mérou

En ciudad de los monos

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