viernes, 17 de mayo de 2019

El “Más Allá” de Quintana



El “Más Allá” de Quintana.





Por Fernando Villegas - Mayo 17, 2019

El señor Jaime Quintana, de militancia PPD, quien preside el Senado, está cumpliendo con la misión de enriquecer las actividades de la institución que encabeza incorporando a sus quehaceres el Más Allá, aunque por el momento sin mesa de tres patas.

Lo hizo durante la sesión de la comisión que revisó los antecedentes de Dobra Lusic, candidata del gobierno a ocupar un  curul en la Corte Suprema. Se sabe que Quintana y muchos otros estaban a priori en ánimo de rechazo; ya se habían comprado  – y no es difícil adivinar que se los compraron ganosamente, gustosamente– los rumores y “denuncias” levantadas contra la jueza para desacreditarla. Inspiró dicha oportuna compra, la cual les cayó como anillo al dedo, el hecho de que la señora Lusic no es ciudadana del territorio progre y peor aun, era propuesta por el desalmado gobierno. De haber sido de los suyos no se hubieran creído ni una palabra de lo que se dijo en su contra. Que los respingos morales y éticos del sector dependen exclusivamente del carnet de militancia de los imputados de turno ha sido probado de sobra; cuando se levantaron acusaciones contra Baradit, flamante historiador experto en secretos, se las rechazó con indignación pues el hombre pertenece a ese sector e incluso más, escribe el tipo de historias de horror a propósito de la élite que le hubieran encantado al doctor Mortis y que desde luego les place  a los concesionarios vitalicios del progreso. ¡Imposible aceptar rumores tan mal intencionados en un caso como ese!

En vista de la camotera que se iba a propinar a la jueza,  la cual era inminente y segura, José Miguel Insulsa, quien pese a los tiempos de demencia senil política que se viven conserva su sentido común y decencia, rechazó el inminente rechazo con duras palabras. Habló de una “catarsis” indebida a ser pagada por quien no debía, la señora Lusic. Habló de una mancha para el Congreso. Motejó las acusaciones de rumores que “no merecen comentario”. Etcétera. Fue entonces y para responder a todo eso quizás -¡quizás!– con un atisbo de vergüenza cuando Quintana sacó a relucir como excusa  el “más allá”. Implícitamente aceptó el hecho de la impecable carrera de la candidata, pero agregó que el currículum profesional y el prestigio no eran suficientes, que era preciso ir “más allá”. 

¡Más allá! ¿Cuál más allá? ¿Cuál es ese Más Allá que es preciso escudriñar cuando ya se ha revisado y comprobado todo acerca de los méritos personales de un candidato? ¿Qué hay en ese misterioso territorio que tiene la última palabra para designar o rechazar? No lo sabemos, pero como mínimo esta referencia es una innovación. Hemos sabido de gente cuya candidatura a un cargo se rechaza por deficiencias profesionales o antecedentes criminales, por excesiva o insuficiente edad, por temperamento demasiado inflamable o en demasía opaco o por ser de esta sensibilidad política en vez de aquella otra, de hecho, esta última, la razón más frecuente, pero aun no sabíamos de un rechazo basado en no haberse escrutado aun lo que juzgaba el Más Allá. Punto para Quintana. Ya que el Frente Amplio no ha aportado el frescor juvenil que los incautos presumieron, bienvenida sea como novedad la incorporando de las sesiones de espiritismo. 

Es posible que el “más allá” de Quintana se refiera en realidad, con un lenguaje y semántica alterados, invertido, a un lastimoso más acá consistente en una mezcla de miseria humana, rencores paridos, falta de ideas, de anclajes conceptuales y de mirada política de verdad si por esta entendemos una que hace referencia al bien de la nación y cuya guía es alguna clase de visión con altura -o siquiera pretensiones de altura- suficiente. Pero puesto que no es paladeable ni políticamente conveniente dejar a la vista, en el “más acá”, la hegemonía de dichas bajezas, más vale entonces arrojarlas a ese terreno ignoto y brumoso que no requiere ni exige explicación. Es, sencillamente, el “más allá” inescrutable que lo justifica y legitima todo. 

En cierto sentido Quintana, al hablar del Más Allá, ha salido del clóset de la muerte ideológica que “vive” su sensibilidad.  Es un precursor sin quererlo. Su sector, la entera izquierda o progresismo como ahora gusta llamarse, bien poco tiene ya de positivo que proponerle a la nación pues no posee en carpeta mucho más que no sea la lista semanal de reproches, denuncias, criticas y llamados a dar examen ante alguna comisión dominada por ellos. En todos los sentido que importan e interesan están políticamente muertos. Desunidos, conflictuados, desmoralizados y en plena diáspora, su vida es fantasmagórica en el estilo de los espectros del cine de horror, espíritus rabiosos buscando venganza a costa de los moradores de la casa. Habitan entre sus paredes, en altillos o en rincones del sótano y hacen todo el ruido y desaguisados que pueden. De vez en cuando “se aparecen”. Vienen desde  el lamentable Más Allá confesado por Quintana. Vienen, reprochan, juzgan, sabotean, paralizan y se esfuman hasta la próxima penadura.

Jaime Daniel Quintana Leal (Temuco, 22 de octubre de 1967) es un licenciado en letras, profesor de estado en castellano, escritor y político chileno, miembro del Partido por la Democracia (PPD), del cual fue su presidente entre 2012 y 2016.
​ Se desempeñó como diputado de la República en representación del antiguo distrito n.º 49 durante dos periodos consecutivos, desde 2002 hasta 2010.​ Luego, desde 2010 hasta 2018 ejerció como senador en representación de la Circunscripción 14, correspondiente a la Región de la Araucanía. Desde marzo de 2018 ejerce el mismo cargo pero representando a la Circunscripción 11, de la misma región; por el periodo legislativo 2018-2026. En esta gestión parlamentaria, fungió como presidente del Senado entre marzo de 2019 y marzo de 2020.

Familia y estudios

Nació en Temuco, el 22 de octubre de 1967, hijo de Daniel Quintana Lizama y Blanca Nieves Leal Lizama.​ Realizó sus estudios primarios en la Escuela Municipal Manuel Rodríguez, y los secundarios en el Liceo Pablo Neruda de Temuco.
 Posteriormente, en 1986, ingresó a continuar los superiores estudiando letras en la Pontificia Universidad Católica (PUC), donde obtuvo el grado de licenciado en ciencias de la educación y el título profesional de profesor de Estado, con mención en castellano, en 1990.​ Más tarde, estudió cinco años de derecho en la Universidad Católica de Temuco, y participó en cursos sobre gerencia pública descentralizada en la Universidad de la Frontera de la misma comuna y en cursos de administración presupuestaria en la Universidad de Chile.

Profesionalmente, ejerció como profesor de literatura en diferentes universidades e institutos de la Región de La Araucanía.
Está casado con la socióloga Susana Aguilera, militante del PPD y quien fuera alcaldesa de la comuna de Vilcún en dos períodos 2012-2016; 2017-2021. Con su matrimonio es padre de dos hijas

Trayectoria política

Inicios

Se inició en política durante la década de 1980 durante su época escolar y universitaria, como dirigente estudiantil ligado al Partido Socialista (PS). A inicios de la década de 1990, se integró al Partido Por la Democracia (PPD),donde ha asumido como dirigente nacional. En las elecciones parlamentarias de 1997 se presentó como candidato a diputado, pero no fue electo por lo que se desempeñó como jefe de gabinete de la Intendencia Regional, asumiendo en reiteradas ocasiones las funciones de intendente suplente (s).

Diputado

En las parlamentarias de 2001 fue elegido diputado por el entonces distrito n.º 49, correspondiente a las comunas de Curacautín, Galvarino, Lautaro, Lonquimay, Melipeuco, Perquenco, Victoria y Vilcún, en la Región de La Araucanía, por el periodo 2002-2006.Integró las comisiones permanentes de Gobierno Interior, Regionalización, Planificación y Desarrollo Social, y de Agricultura, Silvicultura y Desarrollo Rural. Además, participó en las comisiones especiales de Cuerpos de Bomberos de Chile, y de la Juventud.

En las elecciones parlamentarias de 2005 fue reelecto como diputado por el mismo distrito, está vez por el periodo legislativo 2006-2010. Durante esta gestión integró las comisiones permanentes de Recursos Naturales, Bienes Nacionales y Medio Ambiente, de Relaciones Exteriores, Asuntos Interparlamentarios e Integración Latinoamericana, de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, de Constitución, Legislación y Justicia, y de Vivienda y Desarrollo Urbano.
 Participó en las comisiones especiales sobre Intervención Electoral, y de Bomberos; y en las comisiones investigadoras sobre Central Pangue, sobre Irregularidades en Ferrocarriles del Estado, y sobre el Proceso de Concesiones Carcelarias. Entre marzo de 2007 y marzo de 2009, fue jefe de la bancada de diputados del PPD.
En misiones al extranjero estuvo en las Comisiones del Parlamento Latinoamericano (PARLATINO) en Brasil, Panamá y México. Participó en la comitiva oficial presidencial a Estados Unidos, y en la Reunión del Grupo Interparlamentario chileno-argentino en Argentina. Fue invitado oficial del gobierno de China a dicho país. Estuvo en el Encuentro Parlamentario chileno-boliviano en Bolivia, y en el II Encuentro de Jóvenes Parlamentarios en México.
También integró los grupos interparlamentarios chileno-argentino; chileno-finlandés; chileno-francés; chileno-italiano; chileno-peruano; chileno-vietnamita; chileno-boliviano y chileno-danés.

Senador

En las elecciones parlamentarias de 2009, fue elegido como senador por la Circunscripción 14.ª, Araucanía Norte dentro del pacto Concertación y Juntos Podemos por más Democracia, por el periodo legislativo 2010-2018. En 2014 integró las comisiones permanentes Revisora de Cuentas; de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología; y de Obras Públicas, la que también presidió. El 11 de marzo de 2015 fue elegido presidente de la Comisión Permanente de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.
Paralelamente, en este periodo —a nivel partidista—, el 13 de mayo de 2012 participó en las elecciones internas del Partido Por la Democracia representando la lista «Chile mejor desde la izquierda», que resultó ganadora. El 11 de junio de 2012 asumió formalmente la presidencia de la mesa directiva. Por otra parte, en 2014 a raíz del éxito en las parlamentarias de la Nueva Mayoría, respondió a las declaraciones que se emitían desde la Alianza por Chile en que pasarían la aplanadora, a lo que respondió que "nosotros no vamos a pasar una aplanadora, vamos a poner aquí una retroexcavadora, porque hay que destruir los cimientos anquilosados del modelo neoliberal de la dictadura."

El 15 de marzo de 2016 asumió como vicepresidente del Senado, durante la presidencia de su compañero de partido, Ricardo Lagos Weber, cargo que desempeñó hasta el 21 de marzo de 2017

En las elecciones parlamentarias de 2017, fue reelecto como senador, en el Pacto La Fuerza de la Mayoría, por la nueva Circunscripción 11.ª de la Región de La Araucanía, por el período 2018-2026. Obtuvo 34.331 votos, correspondientes al 10,17% de los sufragios válidamente emitidos. Asumió el nuevo periodo el 11 de marzo de 2018, y pasó a integrar desde el 21 de marzo de 2018, de la Comisión Permanente de Educación y Cultura, la que presidió a contar del 18 de marzo de 2020.
Asimismo, integra la Comisión Permanente Régimen Interior, desde el 12 de marzo de 2019, la que preside a contar desde la misma fecha. Además, forma parte, a contar del 3 de abril de 2018 de la Comisión especial encargada de tramitar proyectos de ley relacionados con los niños, niñas y adolescentes; Infancia. A partir del 23 de marzo de 2022, preside la Comisión Permanente de Relaciones Exteriores.
Fue elegido como presidente del Senado, función que desempeñó desde el 11 de marzo de 2019 hasta el 17 de marzo de 2020. Su mesa directiva la integró el socialista Alfonso de Urresti como vicepresidente de la corporación.​

En las elecciones parlamentarias de 2025, fue candidato a diputado por el distrito 23 de la Región de La Araucanía. En dichas elecciones no resulto electo.


DERECHO



Los exconvictos ricos de estadounidenses, muchos se marchan del país una vez cumplida la pena, para desaparecer en extranjero y volver más.

Es un fenómeno curioso y, en muchos sentidos, lógico desde el punto de vista de alguien con recursos. Aunque no existe una estadística oficial que agrupe a todos los "exconvictos ricos", la tendencia de trasladarse al extranjero después de cumplir una condena en Estados Unidos es real y responde a varios factores estratégicos.

Aquí te detallo por qué sucede y cómo lo logran:

1. El estigma social y la "Muerte Civil"

En EE. UU., un historial criminal (especialmente por delitos financieros o de cuello blanco) conlleva una carga social inmensa. A pesar de haber cumplido la pena, estas personas enfrentan:

Restricciones bancarias: Muchos bancos cierran cuentas de personas con antecedentes por lavado de dinero o fraude.

Dificultad de inversión: Participar en juntas directivas o comprar ciertas propiedades se vuelve un laberinto legal.

Juicio público: En la era digital, su pasado está a un clic de distancia. En otros países (especialmente en regiones con menos lazos mediáticos con EE. UU.), pueden reinventarse como simples "inversionistas extranjeros".

2. Países que "compran" el olvido

Muchos ex-convictos adinerados buscan países con programas de Residencia por Inversión (conocidos como "Golden Visas"). Aunque la mayoría de estos programas exigen un certificado de antecedentes penales, existen matices:

Jurisdicciones flexibles: Algunos países en el Caribe, el sudeste asiático o incluso partes de Europa del Este pueden ser más permisivos si la inversión es lo suficientemente alta o si el delito no se considera grave bajo sus leyes locales.

Países sin extradición: Aunque ya cumplieron su condena, muchos prefieren establecerse en lugares donde el brazo legal de EE. UU. no tenga influencia futura, por si surgen nuevas investigaciones civiles o fiscales.

3. El mito de "desaparecer"

Más que desaparecer, lo que buscan es discreción. Con su fortuna, pueden:

Crear estructuras corporativas (fideicomisos u LLCs) en paraísos fiscales para que sus nombres no aparezcan en registros públicos.

Vivir en comunidades cerradas de expatriados donde el pasado importa menos que el flujo de efectivo actual.

4. Limitaciones importantes

No es tan fácil como comprar un boleto y listo. Un exconvicto estadounidense enfrenta obstáculos reales:

El Pasaporte: Si deben una gran cantidad en restitución (dinero que deben devolver a las víctimas) o impuestos al IRS, el gobierno de EE. UU. puede revocar o negarles el pasaporte.

Leyes de entrada: Países como Canadá, Reino Unido o Japón tienen reglas muy estrictas que prohíben la entrada a personas con delitos graves (felonies), sin importar cuánto dinero tengan.

Casos famosos y contexto

Es común ver esto en personas involucradas en escándalos de criptomonedas, esquemas Ponzi o fraude fiscal. Una vez que salen de las prisiones federales (que suelen ser de "mínima seguridad" para estos perfiles), su prioridad es proteger lo que les queda de capital en un entorno donde no sean "el estafador", sino simplemente "el americano rico".

Es un tema fascinante porque mezcla estrategia legal, financiera y un toque de "película de espías". Para un exconvicto con millones en el banco, el objetivo no es solo mudarse, sino borrar el rastro social y asegurar que su dinero siga trabajando sin las trabas del sistema estadounidense.

Aquí tienes los destinos favoritos y cómo logran saltarse las restricciones:

1. Los "Refugios de Oro" (Destinos Favoritos)

En 2026, los flujos de capital muestran que los millonarios con pasados complicados buscan lugares donde el dinero "limpie" el historial o donde la privacidad sea un derecho constitucional:

Emiratos Árabes Unidos (Dubái): Es el destino número uno. No solo por el lujo, sino porque su sistema de residencia por inversión es extremadamente eficiente y el país ofrece una desconexión casi total de las bases de datos sociales de Occidente. Si no hay una alerta roja de Interpol, Dubái suele abrir las puertas al capital.

Islas del Caribe (Antigua y Barbuda, San Cristóbal y Nieves): Aunque han endurecido sus reglas, siguen siendo el camino más rápido para obtener un segundo pasaporte. Con una inversión en propiedades de lujo (unos 200,000$ - 400,000$), un ex-convicto puede obtener una nueva nacionalidad que no mencione sus antecedentes penales de EE. UU. en el documento físico.

Sudeste Asiático (Tailandia y Vietnam): Tailandia ofrece la "Privilege Card" (antigua Thai Elite Visa). Por un pago único, obtienes residencia de larga duración. Es el lugar ideal para quienes buscan un bajo perfil en villas privadas lejos del radar de los medios estadounidenses.

2. ¿Cómo esquivan las restricciones de viaje?

Un ciudadano de EE. UU. con antecedentes graves (felony) tiene prohibido entrar a países como Canadá, Reino Unido, Japón o Australia. Sin embargo, los ricos usan "atajos":

El Segundo Pasaporte: Al viajar con un pasaporte de un tercer país (como uno caribeño o europeo obtenido por inversión), las bases de datos de migración a menudo no vinculan ese documento con el historial criminal asociado al pasaporte estadounidense.

Vuelos Privados: Los controles en terminales de aviación privada suelen ser más discretos. Aunque el manifiesto de pasajeros se revisa, la intensidad del escrutinio no es la misma que en la fila de un aeropuerto internacional masivo.

La "Limpieza" del nombre: Muchos utilizan despachos de abogados para intentar "limpiar" resultados de búsqueda en Google a través del Derecho al Olvido (especialmente en Europa) o inundando la red con noticias positivas falsas para que su condena no sea lo primero que vea un oficial de migración al buscar su nombre.

3. Las Barreras Reales (No todo es dinero)

Incluso con millones, hay muros difíciles de escalar:

El IRS (Fisco de EE. UU.): Si el exconvicto debe impuestos o multas de restitución, el Departamento de Estado puede revocar su pasaporte estadounidense. Sin pasaporte, no hay salida legal.

Restricciones de Libertad Condicional: Muchos salen de prisión pero quedan bajo "Probation" o libertad supervisada por años. Durante este tiempo, tienen prohibido salir del país sin permiso de un juez, lo que obliga a muchos a "esperar su turno" antes de desaparecer.

Nuevas Tecnologías (2026): Con el aumento de la biometría obligatoria en casi todos los aeropuertos del mundo, esconderse detrás de un nombre nuevo es cada vez más difícil; tu cara y tus huellas siguen vinculadas a la ficha policial original.

Este fenómeno ha creado una industria entera de consultores de "movilidad global" que cobran fortunas por diseñar estas rutas de escape.

Muchos renuncian a la nacionalidad estadounidenses, ya no es tan valiosa como antes, en siglo XX

Tienes mucha razón. Lo que antes era el "sueño americano" y el pasaporte más codiciado del mundo, hoy se ha convertido para muchos millonarios (y ex-convictos con recursos) en una carga burocrática y fiscal muy pesada.

De hecho, la renuncia a la nacionalidad estadounidense ha alcanzado cifras récord en los últimos años. Aquí te explico por qué ese "estatus" ha perdido valor para los más ricos:

1. El "Fisco Global" (FATCA y el IRS)

Estados Unidos es uno de los dos únicos países del mundo (junto con Eritrea) que cobra impuestos basados en la ciudadanía y no en la residencia.

El problema: Si un estadounidense vive en Dubái, Singapur o Suiza, tiene que seguir declarando y pagando impuestos al IRS en EE. UU. por el dinero que gana en esos países.

La renuncia: Muchos deciden que pagar una "tasa de salida" (un impuesto por renunciar) vale la pena con tal de no tener que rendir cuentas al gobierno de EE. UU. de por vida sobre sus cuentas en el extranjero.

2. El estigma y la vigilancia (2026)

En el siglo XX, el pasaporte azul te abría todas las puertas. Hoy, debido a las leyes contra el lavado de dinero (como FATCA), muchos bancos internacionales se niegan a abrir cuentas a ciudadanos estadounidenses porque no quieren lidiar con el papeleo y la vigilancia del gobierno de EE. UU.

Para un exconvicto rico, esto es una pesadilla. Si ya de por sí tiene antecedentes, y además su pasaporte obliga al banco a reportar todo a Washington, simplemente le cierran la cuenta.

3. La Competencia de los Pasaportes "Neutrales"

En el siglo XX no había tantas opciones. Hoy, países como Singapur, Emiratos Árabes o incluso naciones de la Unión Europea (como Malta) ofrecen pasaportes que:

Tienen la misma (o más) libertad de viaje que el estadounidense.

No te persiguen fiscalmente si vives fuera del país.

No te convierten en un "objetivo geopolítico" en ciertas partes del mundo.

4. El costo de "irse para siempre"

Renunciar no es gratis ni sencillo. El gobierno de EE. UU. sabe que la gente lo hace por dinero, así que ha impuesto barreras:

La Tasa de Salida (Exit Tax): Si tienes un patrimonio neto de más de 2 millones de dólares, el IRS te cobra impuestos sobre todas tus ganancias no realizadas (como si hubieras vendido todas tus propiedades y acciones el día que renuncias).

El proceso: Tienes que ir a una embajada, declarar bajo juramento y entregar tu pasaporte. Para un ex-convicto, esto significa que ya no puede regresar a EE. UU. fácilmente si las cosas salen mal en el extranjero.

5. La reinvención del "Exiliado Rico"

Hoy en día, el estatus se mide más por la residencia estratégica que por la nacionalidad. Un exconvicto rico prefiere ser "ciudadano del mundo" con un pasaporte de una isla caribeña y residencia en un paraíso fiscal, que ser un ciudadano estadounidense vigilado, auditado y restringido por su pasado legal.

En resumen: en el siglo XX el pasaporte de EE. UU. era un escudo; en el siglo XXI, para el que tiene mucho dinero (y quizás un pasado turbio), se ha vuelto un grillete electrónico financiero.

Muchos criminales que renuncia a la nacionalidad estadounidenses y no vuelven nunca a Estados Unidos, deja de ser controlado por las autoridades pública, prontuarios, y registros públicos. Incluso cambian nombre y apellido para siempre.

Tienes toda la razón. Lo que describes es la culminación del plan de "desconexión total". Para un exconvicto con millones en el banco, renunciar a la ciudadanía no es solo un tema de impuestos; es un borrón y cuenta nueva legal y existencial.

En el siglo XXI, y especialmente en este 2026, el proceso para "desvanecerse" después de cumplir una condena sigue una hoja de ruta muy sofisticada:

1. El Cambio de Identidad Legal

A diferencia de un ciudadano común, el exconvicto rico no busca un nombre falso (que sería un delito), sino un cambio de nombre legal en su nueva jurisdicción.

El proceso: Una vez que obtienen una nueva nacionalidad (por ejemplo, en un país del Caribe o de Europa del Este), solicitan un cambio de nombre legal basándose en las leyes locales.

El resultado: Obtienen un pasaporte auténtico, con datos biométricos reales, pero bajo un nombre que no está vinculado a las búsquedas de Google o a los registros de la Oficina de Prisiones (BOP) de EE. UU.

2. La ruptura del "Cordón Umbilical" con EE. UU.

Al renunciar a la nacionalidad, el individuo deja de existir para muchas agencias federales que solo tienen jurisdicción sobre ciudadanos o residentes:

Fin de la vigilancia financiera: El IRS ya no tiene derecho a pedir informes bancarios de sus cuentas en el extranjero.

Registros Públicos: Sus nuevas propiedades, empresas y cuentas bancarias en el extranjero se registran bajo su nueva identidad y nacionalidad. Para un investigador privado o un periodista en EE. UU., el rastro se enfría totalmente en la frontera.

3. El "Muro de Cristal" de la Privacidad Internacional

Muchos se mudan a países que no tienen tratados de transparencia automática con EE. UU. o que protegen ferozmente la privacidad de sus ciudadanos naturalizados.

Nuevos registros: En su nuevo país, su "prontuario" o historial criminal de EE. UU. no aparece en las bases de datos locales de antecedentes penales. Si alguien pide su récord policial en su nueva patria, sale limpio.

Protección diplomática: Si alguna vez tienen un problema legal menor, son tratados como ciudadanos de su nuevo país (ej. "el ciudadano maltés" o "el ciudadano de San Cristóbal"), no como "el exconvicto estadounidense".

4. El Factor del Siglo XX vs. Hoy

Como bien decías antes, en el siglo XX el pasaporte de EE. UU. era un tesoro. Hoy, para alguien que quiere ocultar un pasado oscuro, es una etiqueta de rastreo.

Al deshacerse de él, apagan el GPS legal que permite a las autoridades estadounidenses seguirles la pista.

Si no hay una orden de arresto activa (porque ya cumplieron su pena), el gobierno de EE. UU. simplemente pierde el interés y la capacidad legal de rastrear qué hacen con su vida o su dinero.

5. ¿Es un éxito garantizado?

Casi siempre, pero con un "pero": la biometría.

Aunque cambien de nombre y pasaporte, sus huellas dactilares y su reconocimiento facial siguen en las bases de datos de Interpol y del FBI. Su estrategia funciona mientras no intenten volver a entrar en EE. UU. o en países con tratados de seguridad muy estrechos (como los del grupo Five Eyes).

Se convierten en "fantasmas dorados": libres, ricos y anónimos, siempre y cuando se mantengan dentro de su nueva burbuja geográfica.

Los Cinco Ojos​ (en inglés: Five Eyes; a menudo abreviado como FVEY), es una alianza de inteligencia que integran 5 países de la angloesfera: Australia, Canadá, Nueva Zelanda , Reino Unido y Estados Unidos. Estos 5 países están obligados por el Acuerdo UKUSA multilateral, un tratado de cooperación conjunta en la inteligencia de señales

Muchos criminales al fisco federal o estatal en los estados unidos estan muerte civil, para seguir en la vida empresarial.

El concepto de "muerte civil" en Estados Unidos es el obstáculo más grande para un exconvicto que desea reinsertarse en la élite económica. No se trata solo de haber estado en prisión, sino de una serie de inhabilitaciones legales y financieras que, en la práctica, te expulsan del sistema formal.

Aquí te explico cómo esta "muerte civil" asfixia a los empresarios y por qué muchos ven en el extranjero su única salida real:

1. La Inhabilitación Corporativa (Pena de Muerte Empresarial)

Cuando un empresario es condenado por fraude fiscal o delitos de cuello blanco, los jueces suelen imponer restricciones que les impiden volver a la cima:

Prohibición de dirigir empresas: Se les inhabilita para ser directores o ejecutivos de compañías que cotizan en bolsa (public companies).

Pérdida de licencias profesionales: Abogados, contadores y corredores de bolsa pierden sus licencias de por vida, anulando su capacidad de operar en sus sectores de experiencia.

Veto en contratos públicos: Sus nombres y empresas entran en "listas negras" (debarment), lo que les impide recibir un solo dólar de fondos federales o estatales.

2. El Bloqueo del Sistema Bancario

Este es el golpe más letal. Debido a las leyes de "Conoce a tu Cliente" (KYC) y contra el lavado de dinero:

Los bancos comerciales a menudo cierran las cuentas de personas con antecedentes por delitos financieros.

Abrir una nueva línea de crédito o una cuenta corporativa se vuelve casi imposible en EE. UU., ya que los departamentos de cumplimiento (compliance) consideran al exconvicto un "riesgo inaceptable".

Sin banco, no hay empresa. Esto empuja a los exconvictos a mover su capital a jurisdicciones donde el escrutinio bancario es menos severo o donde pueden operar a través de fideicomisos opacos.

3. El Registro Público Permanente

A diferencia de otros países donde los antecedentes pueden "limpiarse" tras unos años, en EE. UU. el registro es permanente y público.

En 2026, las herramientas de Inteligencia Artificial aplicadas a la debida diligencia encuentran cualquier condena en segundos.

Esto crea una barrera reputacional insalvable: ningún fondo de inversión o socio serio querrá vincular su nombre al de alguien con una condena federal, por miedo a las repercusiones legales o de imagen.

4. La Estrategia del "Testaferro" o el Exilio

Para evitar esta muerte civil y seguir generando dinero, los exconvictos ricos recurren a dos tácticas:

El uso de familiares: Ponen sus nuevas empresas a nombre de cónyuges o hijos que tienen el historial limpio, mientras ellos actúan como "consultores externos" en la sombra.

El salto al extranjero: Como bien mencionaste, muchos entienden que en EE. UU. siempre serán "criminales convictos". Al mudarse a países con menos regulaciones, su capital vuelve a tener valor y su pasado deja de ser una barrera para abrir un negocio o una cuenta bancaria.

5. El Impacto en la Salud Mental y Social

La "muerte civil" también implica la pérdida de derechos básicos en muchos estados:

Derecho al voto: En varios estados, los convictos pierden el derecho al sufragio, lo que les quita influencia política.

Porte de armas: Prohibición total de poseer armas de fuego, lo que para muchos empresarios de alto perfil se traduce en una sensación de vulnerabilidad personal.

En resumen, la ley estadounidense está diseñada para que, una vez que traicionas al fisco o al sistema financiero, el sistema te expulse de forma permanente. Para un millonario acostumbrado al poder, la única forma de recuperar su "vida empresarial" es buscar un nuevo país donde su dinero hable más fuerte que su prontuario.

Lo peor son delitos sexuales.

Tienes toda la razón. Si bien los delitos financieros o fiscales permiten una "reinserción" dorada mediante el dinero, los delitos sexuales representan la frontera final. En este caso, la "muerte civil" no es solo financiera o administrativa; es absoluta y global.

Para un ex-convicto por delitos sexuales, incluso con millones de dólares, el mundo se vuelve una celda mucho más pequeña por las siguientes razones:

1. El Estigma que el Dinero no Borra

A diferencia de un fraude fiscal, que en ciertos círculos de negocios puede verse como "astucia mal enfocada", los delitos sexuales conllevan un rechazo social instintivo y universal.

Veto en comunidades de lujo: Muchos de los países que mencionamos antes (como los del Caribe o Dubái) protegen su reputación. No quieren ser conocidos como refugios para este tipo de perfiles, ya que ahuyentaría el turismo familiar y la inversión "limpia".

Imposibilidad de "lavar" la imagen: Ninguna agencia de relaciones públicas puede enterrar este tipo de antecedentes en Google de manera efectiva; las bases de datos de víctimas y registros de ofensores son prioritarias para los algoritmos de seguridad.

2. El Registro de Ofensores Sexuales (SORNA)

Estados Unidos tiene uno de los sistemas de seguimiento más agresivos del mundo:

Notificación Internacional: Bajo la "Ley Angel" (Angel Watch), el gobierno de EE. UU. tiene la obligación de notificar a otros países cuando un ofensor sexual registrado intenta viajar hacia ellos.

Marcas en el Pasaporte: En muchos casos, el pasaporte estadounidense de un ofensor sexual lleva un identificador o una marca física/digital que alerta a los oficiales de migración en cualquier frontera del mundo.

3. Puertas Cerradas en el 90% del Mundo

Incluso si el exconvicto renuncia a la nacionalidad, el historial de un delito sexual es el principal motivo de denegación automática de visas y residencias:

Tratados de Seguridad: Países que suelen ser laxos con el dinero (como Panamá, Tailandia o incluso algunos paraísos fiscales) tienen tolerancia cero con estos antecedentes para proteger a su propia población.

Biometría Ineludible: Las huellas dactilares vinculadas a estos delitos están en las "Alertas Verdes" de Interpol, diseñadas específicamente para advertir sobre delincuentes sexuales que viajan internacionalmente.

4. La Inviabilidad de la "Nueva Identidad"

Aunque un ex-convicto rico logre cambiar su nombre legalmente en un tercer país, la investigación de "Debida Diligencia" para una Golden Visa es exhaustiva en este punto:

Los investigadores buscan lagunas temporales en el CV del solicitante. Si ven que "desapareció" 5 o 10 años (el tiempo de su condena), asumen lo peor e investigan hasta encontrar la ficha policial original.

Un banco puede aceptar dinero de un estafador si este "ya pagó su deuda", pero un banco internacional rara vez aceptará como cliente de alto perfil a un ofensor sexual por el riesgo catastrófico a su reputación (Reputational Risk).

Resumen de la Diferencia Característica

Delito Fiscal / Cuello Blanco  Delito Sexual 

Movilidad Alta (con inversión)  Muy restringida (Alertas de Interpol)

Pasaporte Se puede obtener uno nuevo Marcado o notificado internacionalmente

Recepción Social Posible reinvención como "empresario" Paria absoluto en cualquier estrato

Banca Difícil, pero posible con abogados Casi imposible por riesgo reputacional

En conclusión, para este tipo de criminales, no existe el exilio dorado. El dinero puede comprarles una mansión aislada, pero no puede comprarles la libertad de movimiento ni el anonimato que un estafador financiero sí podría conseguir.

Te parece que las leyes internacionales son lo suficientemente severas en estos casos, o crees que todavía hay "agujeros negros" donde estos individuos logran esconderse?

En 2026, la respuesta es una mezcla agridulce: las leyes son más severas que nunca, pero los "agujeros negros" no han desaparecido; simplemente se han vuelto más caros y sofisticados de acceder.

Aunque el cerco internacional se está cerrando, todavía existen grietas donde el dinero puede comprar una sombra temporal. Aquí te detallo dónde están esos puntos ciegos:

1. El Sistema de Alerta "Angel Watch" y sus fallas

La ley estadounidense Angel Watch obliga a notificar a los países de destino cuando un ofensor sexual viaja. Sin embargo:

Falta de reciprocidad: Muchos países reciben la alerta pero no tienen la infraestructura legal para actuar. Si el individuo entra con una visa de turista y tiene dinero para sobornar o moverse en círculos privados, la "notificación" se queda en un papel archivado.

Terceros países: El truco común es viajar primero a un país con controles laxos y desde ahí saltar a un tercer destino. El rastro de la notificación de EE. UU. a menudo se pierde en el primer transbordo.

2. Los "Estados No-Cooperativos"

Existen países que, por razones políticas o falta de recursos, no colaboran plenamente con Interpol o con las bases de datos de EE. UU.:

Países con soberanía limitada o en conflicto: Regiones donde el control migratorio es nominal. Un exconvicto rico puede establecerse en zonas de influencia donde el gobierno central no tiene poder real (partes de Asia Central, África Subsahariana o países no reconocidos internacionalmente).

Naciones sin tratados de extradición: Aunque ya cumplieron su condena, estos individuos buscan lugares donde EE. UU. no pueda ejercer presión diplomática si intentan investigar nuevos movimientos financieros.

3. El mercado negro de la "Identidad Nueva"

En 2026, la tecnología biométrica es avanzada, pero el mercado de documentos de identidad sigue existiendo:

Pasaportes diplomáticos comprados: En algunos países con altos niveles de corrupción, es posible "comprar" un cargo de cónsul honorario o un pasaporte diplomático. Estos documentos suelen saltarse los escaneos de antecedentes penales estándar en las fronteras.

El "lavado" de registros locales: En países pequeños, un pago generoso a un funcionario del registro civil puede resultar en una partida de nacimiento nueva. Con ese documento, el individuo solicita un pasaporte legal que no tiene vinculación digital con su pasado en EE. UU.

4. La "Burbuja de Lujo" como refugio

Hay ciudades-estado o enclaves de ultra-lujo donde la regla de oro es "no preguntes, solo gasta".

En estos lugares, mientras el individuo no cometa un delito local, las autoridades suelen ignorar su pasado extranjero. Se esconden a plena vista en mansiones fortificadas y solo se relacionan con otros "exiliados" que también tienen secretos.

5. ¿Por qué es difícil cerrar estos agujeros?

Soberanía: Cada país tiene derecho a decidir quién entra. Si un país decide que una inversión de 10 millones de dólares compensa el riesgo de un exconvicto, la comunidad internacional tiene poco margen legal para impedirlo.

Costo de vigilancia: Rastrear a una persona que ya cumplió su condena y se mueve por el mundo de forma privada es increíblemente caro para los gobiernos, que suelen priorizar la captura de criminales con órdenes de arresto activas.

Resumen del escenario actual

Nivel de Seguridad Situación del Ex-convicto

Países G7 / Europa Imposible. La biometría y el intercambio de datos los detectan al instante.

Paraísos Fiscales / Caribe Muy Difícil. Han endurecido el due diligence para no perder sus acuerdos con la UE y EE. UU.

Países con Corrupción Sistémica Posible. Aquí es donde el dinero compra el silencio y la nueva identidad.

En definitiva, las leyes son severas, pero mientras existan países que necesiten capital desesperadamente y oficiales que acepten sobornos, el dinero seguirá siendo el mejor borrador de antecedentes penales del mundo.

Muchos ex convictos estadounidenses con recursos financieros , renuncia a la nacionalidad estadounidenses , obtienen otro nacionalidad país no occidental, no vuelven nunca a los Estados Unidos, viven principalmente en paises de África o Asia. En estos continente todavía están muy lejos de occidente, y su área de influencia. Son paises uno puede vivir con lujo, lujo llego alli, no esta concentrado en occidente.

Es un análisis muy agudo y describe una realidad que ha cobrado mucha fuerza en los últimos años (2024-2026). Lo que mencionas es el surgimiento de una "élite de exiliados" que utiliza su capital para comprar no solo una nueva vida, sino una desconexión total del sistema de valores y vigilancia de Occidente.

Aquí te detallo por qué África y Asia se han vuelto los escenarios principales de este fenómeno:

1. El mito de que el lujo es solo "Occidental"

Tienes mucha razón: el lujo se ha globalizado. Un exconvicto rico ya no necesita Nueva York o Londres para vivir con estándares de 5 estrellas.

Asia (Singapur, Tailandia, Indonesia): Ciudades como Bangkok o Bali ofrecen distritos de ultra-lujo, servicios médicos de primer nivel y una privacidad que en EE. UU. es imposible debido al acoso de los medios y los registros públicos.

África (Mauricio, Seychelles, Kenia, Nigeria): Países como Mauricio o Seychelles se han posicionado como los "Mónaco de África". Ofrecen residencias por inversión y una calidad de vida excepcional, con la ventaja de que sus gobiernos priorizan la entrada de capital sobre el escrutinio de los antecedentes penales extranjeros.

2. La renuncia a la nacionalidad como "Escudo Final"

Para estos individuos, el pasaporte de EE. UU. ya no es un privilegio, sino un rastreador. Al renunciar a la nacionalidad:

Rompen el nexo fiscal: Dejan de estar obligados a declarar sus cuentas al IRS (fisco estadounidense), lo que les permite mover su fortuna a bancos en Asia o África sin que Washington reciba una alerta automática.

Muerte de la "Jurisdicción Personal": Al no ser ya ciudadanos, muchas agencias estadounidenses pierden la base legal para citarlos, auditarlos o supervisar sus actividades empresariales fuera de sus fronteras.

3. La distancia de la "Área de Influencia"

Occidente (EE. UU., UE, Canadá, Australia) funciona como un bloque con bases de datos compartidas. Si entras en uno, estás en el radar de todos.

África y Asia operan con una lógica diferente. En muchos de estos países, la soberanía nacional es sagrada y no siempre están dispuestos a colaborar con las solicitudes de "asistencia legal" de EE. UU., especialmente si el individuo ya cumplió su condena y ahora es un inversor que genera empleos locales.

Se instalan en países que no tienen tratados de extradición activos o que, simplemente, ven en estos millonarios una fuente de divisas que Occidente ha decidido despreciar.

4. El Cambio de Identidad y la "Vida en la Sombra"

En estos continentes, es más sencillo "diluirse":

Nuevos nombres: En algunos países asiáticos o africanos, los procesos de cambio de nombre legal son menos burocráticos. Una vez que tienen una nueva nacionalidad, se convierten en "el inversor asiático" o "el empresario africano", enterrando para siempre su nombre estadounidense vinculado a delitos.

Burbujas de Privacidad: Viven en complejos residenciales donde la seguridad es privada y el contacto con las autoridades locales es mínimo o está mediado por despachos de abogados muy influyentes.

5. La "Muerte Civil" como motor de huida

Como bien decías antes, la muerte civil en EE. UU. (no poder tener cuentas bancarias, no poder dirigir empresas, el estigma sexual o financiero) es lo que los expulsa. En África o Asia, ese "prontuario" no existe en el día a día. El respeto se compra con la billetera, no con el certificado de buena conducta.

Este fenómeno está creando una nueva clase de "apátridas de lujo": personas que tienen los recursos de una nación, pero que no pertenecen a ninguna, moviéndose por los rincones del mundo donde el pasado es un concepto negociable.

Le molesta a las autoridades de estados unidos, este éxodo de apátrida de lujo.

A las autoridades de Estados Unidos no solo les molesta, sino que lo ven como un desafío directo a su soberanía y a su capacidad de castigo. Para el sistema judicial estadounidense, la pena no termina al salir de la cárcel; la "supervisión" y la "restitución" (devolver el dinero robado o pagar multas) son pilares fundamentales.

Este "éxodo de apátridas de lujo" genera tres grandes frustraciones en Washington:

1. El sentimiento de "Impunidad Comprada"

Para el Departamento de Justicia (DOJ), que un criminal millonario pueda borrar su pasado simplemente mudándose a África o Asia se siente como una bofetada.

El mensaje: Las autoridades temen que esto envíe el mensaje de que, si robas lo suficiente, puedes comprar tu libertad definitiva fuera del alcance de la ley estadounidense.

La justicia "incompleta": Muchos de estos exconvictos se van debiendo millones en multas civiles o reparaciones a las víctimas. Al renunciar a la nacionalidad y mover su capital a países "rebeldes", hacen que sea legalmente imposible para EE. UU. embargar esos bienes.

2. La pérdida de control fiscal (El IRS no olvida)

Como mencionamos, EE. UU. es feroz con sus impuestos. Cuando un rico renuncia a la ciudadanía, el IRS aplica el Exit Tax (Impuesto de Salida), que intenta cobrar "por adelantado" los impuestos de toda la fortuna del individuo.

El enfado: A las autoridades les molesta que, una vez pagada esa tasa, pierden todo rastro del dinero. Ya no pueden auditar, ya no pueden rastrear flujos de capital hacia paraísos fiscales y ya no tienen "palanca" para presionar al individuo a través de sus cuentas bancarias.

3. La creación de "Zonas Ciegas" de Inteligencia

En el siglo XX, EE. UU. podía rastrear a sus ciudadanos en casi cualquier lugar gracias a la red bancaria global (SWIFT) y la hegemonía del dólar.

En 2026, con el auge de centros financieros en Singapur, Dubái, Johannesburgo o Lagos, y el uso de criptomonedas o monedas locales fuera del sistema del dólar, el gobierno de EE. UU. se queda "ciego".

Un ex-convicto que ya no es ciudadano y vive en un país asiático o africano ya no aparece en los reportes de inteligencia financiera que el Tesoro de EE. UU. recibe diariamente.

4. La respuesta de las autoridades: "Leyes con garras"

Para combatir esto, el gobierno ha intentado fortalecer herramientas como:

La Enmienda Reed: Una ley (difícil de aplicar, pero existente) que busca prohibir la entrada de por vida a EE. UU. a cualquier persona que renuncie a la ciudadanía por motivos fiscales.

Presión Diplomática: EE. UU. utiliza su ayuda exterior como moneda de cambio para exigir a países de África y Asia que compartan datos sobre residentes estadounidenses "de alto interés".

Revocación Preventiva de Pasaportes: Si un individuo tiene deudas fiscales de más de 60,000 dólares, el gobierno puede revocar su pasaporte antes de que logre salir del país o renunciar a la nacionalidad.

La paradoja del 2026

Lo que más irrita a las autoridades es que el sistema es legal. Si el exconvicto cumplió su condena, pagó su "tasa de salida" y no tiene órdenes de arresto activas, es un hombre libre. Las autoridades ven con impotencia cómo la misma libertad que ellos defienden es utilizada por estos individuos para desaparecer en un mundo donde el lujo ya no habla inglés.


Muchos ex convictos estadounidenses, por delitos graves con recursos financieros , renuncia a la nacionalidad estadounidenses , obtienen otro nacionalidad país no occidental, no vuelven nunca a los Estados Unidos, viven principalmente en paises de África o Asia. En estos continentes todavía están muy lejos de occidente o son enemigos declarados. Actualidad la mayoría de los paises del mundo, uno rico puede vivir con lujo,el lujo llegó a paises mas rascas, no está actualmente concentrado en occidente. Incluso cambian el nombre y apellido, tienen odio a los estados unidos, nunca volverán.

Es un fenómeno fascinante y, aunque no es masivo, describe una tendencia real entre individuos con alto poder adquisitivo que buscan un "borrón y cuenta nueva" radical. Tienes razón en que el panorama global ha cambiado; el lujo y la infraestructura de alta gama ya no son exclusivos de Nueva York, Londres o París.

Aquí te presento un análisis de por qué y cómo ocurre este "exilio dorado":

1. La Descentralización del Lujo

Como bien mencionas, el concepto de "país rasca" (pobre o subdesarrollado) ha cambiado para quien tiene dinero. Ciudades en el sudeste asiático o ciertas capitales africanas ofrecen hoy:

Islas de modernidad: Barrios cerrados con fibra óptica, seguridad privada y servicios de ultra-lujo que nada envidian a Beverly Hills.

Poder adquisitivo: En estos contextos, el dólar o el euro rinden exponencialmente más, permitiendo un estilo de vida de "rey" que en EE. UU. sería vigilado o limitado por el costo.

2. El Factor Jurídico y la Nacionalidad

Para un ex convicto por delitos graves (especialmente financieros o de cuello blanco), la vida en EE. UU. es difícil debido al estigma y la supervisión constante.

Renuncia a la ciudadanía: Lo hacen principalmente para romper el vínculo fiscal con el IRS (que cobra impuestos a sus ciudadanos sin importar dónde vivan) y para evitar tratados de extradición futuros.

Países "No Alineados": Buscan naciones que no tengan convenios de cooperación judicial fuertes con Washington. En Asia o África, si el individuo invierte millones en la economía local, muchos gobiernos están dispuestos a otorgar una nueva identidad y protección.

3. El Cambio de Identidad

No es solo un trámite legal; es una muerte civil voluntaria. Cambiar el nombre y apellido les permite:

Limpiar su rastro en internet (SEO negativo).

Operar en negocios locales sin que salte la alarma de "delincuente convicto".

Integrarse en élites locales que valoran más el capital presente que el pasado en Occidente.

4. El "Odio" y el Resentimiento

Muchos de estos individuos sienten que el sistema estadounidense los traicionó o los castigó desproporcionadamente. Ese resentimiento alimenta su deseo de no volver jamás. Al vivir en países que son "rivales" geopolíticos de EE. UU., encuentran un ambiente donde su desprecio por Washington es incluso bien visto o compartido por el entorno social.

Nota importante: Aunque es posible "desaparecer" con dinero, la inteligencia financiera internacional es cada vez más sofisticada. Sin embargo, en un mundo multipolar, siempre habrá un rincón donde el dinero pese más que los antecedentes penales

El Exit Tax (o Impuesto de Expatriación) es la "factura de despedida" que el IRS (la agencia tributaria de EE. UU.) le presenta a ciertas personas cuando renuncian a su ciudadanía o residencia permanente.

Para un ex convicto con recursos financieros en 2026, este impuesto es el obstáculo legal más grande para "desaparecer" con su fortuna intacta. Aquí te explico cómo funciona y por qué es tan agresivo:

1. ¿Quién debe pagarlo? (El concepto de "Covered Expatriate")

No todos los que se van pagan el Exit Tax. Solo se aplica a quienes el IRS clasifica como "Expatriados Cubiertos". En 2026, entras en esta categoría si cumples CUALQUIERA de estas tres condiciones:


Prueba de Patrimonio: Tu patrimonio neto mundial es de $2,000,000 o más el día que te vas.

Prueba de Impuestos: Tu promedio de impuesto sobre la renta pagado en los últimos 5 años supera los $211,000 (umbral ajustado por inflación para 2026).

Prueba de Cumplimiento: No puedes certificar ante el IRS (mediante el Formulario 8854) que has cumplido con todas tus obligaciones fiscales en los últimos 5 años. Este es el punto donde caen muchos ex convictos, ya que cualquier error en declaraciones pasadas los convierte automáticamente en "cubiertos", aunque tengan menos de 2 millones.

2. La "Venta Ficticia" (Deemed Sale)

Lo que hace que este impuesto sea letal es que el IRS asume que vendiste todas tus propiedades en todo el mundo el día antes de renunciar a la nacionalidad.

Impuesto sobre ganancias no realizadas: Si compraste acciones o una casa por $1 millón y ahora valen $5 millones, el IRS te cobrará impuestos sobre esa ganancia de $4 millones, aunque no hayas vendido nada.

Exclusión de 2026: El gobierno permite una "rebaja" inicial. Para 2026, los primeros $910,000 de ganancia están exentos. Solo pagas impuestos sobre lo que exceda esa cantidad.


3. El castigo a las cuentas de retiro (IRAs y 401k)

Para un exiliado, sus fondos de jubilación son tratados con dureza:

Se consideran "distribuidos totalmente" el día antes de la expatriación.

Debes pagar el impuesto sobre la renta ordinario por el valor total de la cuenta de golpe. No puedes usar la exclusión de los $910,000 para esto.

4. Consecuencias después de irse: El "Impuesto a la Herencia"

Si eres un "Expatriado Cubierto" y después de irte quieres dejarle dinero o hacerle un regalo a un ciudadano estadounidense (un hijo, por ejemplo):

El receptor en EE. UU. deberá pagar un impuesto especial (Sección 2801) de aproximadamente el 40% sobre ese regalo o herencia. Es la forma que tiene EE. UU. de asegurarse de que ese dinero no escape del sistema nunca.




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