martes, 12 de septiembre de 2017

“La gente talentosa no se dedica a la política”


Año 5, N° 123, Viernes 9 de Marzo 2007
Fernando Villegas
“La gente talentosa no se dedica a la política”
Considerado uno de los analistas más polémicos y taxativos de los medios nacionales, Villegas lleva tiempo sacando ronchas. Ácido en sus comentarios y dueño de una seguridad intelectual que escapa al promedio, este comentarista de TV, con estudios de Sociología y de 58 años, posee una capacidad inherente para sacudir con sus opiniones hasta a los más seguros de sí. Reconoce que su carácter no es de lo mejor y que no hay muchas cosas afuera que llamen su atención. De ahí que prefiera estar en su casa, rodeado de sus cientos de libros y sus computadoras para jugar ajedrez, porque Villegas puede ser catalogado de todo, pero por lúdico no se queda.

Pactamos el encuentro por teléfono, pero advierte que no está dispuesto a ser carne de cañón para entrevistas tontas. Y es que la experiencia le ha enseñado que no son pocos los que no le quieren, incluyendo a muchos periodistas que le consideran un advenedizo en esto de la opinión y el análisis nacional.

Sin embargo, al recibirnos en su estudio, que más bien parece una guarida cercada de textos, sus únicas posesiones materiales que asume como importantes, caemos en cuenta que el hombre tiene más que méritos para estar donde está. Determinante en sus apreciaciones y con una visión racionalista y lógica sobre todo, Villegas no tiene problemas en dejarse llevar por El Periodista en una conversación a segundos tirante y finalmente, distendida.

¿Cómo evaluaría este primer año de Bachelet?

Creo que es igual en promedio a cualquier otro gobierno de la Concertación. Con grados más o menos, pero que habría que verlos con microscopio. En el fondo, todo gobierno es mediocre, todo gobierno tiene una capacidad de acción, de previsión y de ejecución, que es mediana en el mejor de los casos, porque el gobierno está constituido por mucha gente, por muchos mecanismos que demoran las cosas. No hay nada especialmente malo. Pero es más malo a su vez, porque a esa máquina común y corriente le tocó enfrentar situaciones que vienen madurando desde hace mucho y que se han ido precipitando. El país es una entidad más compleja, con gente más demandante, más sensibles a las situaciones, más conscientes de sus derechos o supuestos derechos, sin ser conscientes de sus deberes, por cierto. Eso hace más difícil todo. Estaban madurando muchas cosas y brotaron como una erupción en la piel y frente a eso, creo que cualquier gobierno al que miráramos con pinzas, el mismo equipo del gobierno de Lagos o de hace cuarenta años, no creo que hubiese sido mejor. Para eso se requeriría que el gobierno estuviera en manos de genios, de tipos muy superiores intelectualmente y eso no ocurre.

¿Cree que el gobierno podría haber manejado mejor, comunicacionalmente, las crisis?

La verdad es que me importa un carajo el manejo comunicacional. No sé cómo manejan las comunicaciones los gobiernos, si bien o mal, creo que eso es indiferente.

Pero finalmente la percepción de la ciudadanía frente a las crisis pasa por el manejo de las comunicaciones…

Puede ser, pero en mi caso no. Yo no me dejo llevar por los comunicados ni por las campañas comunicacionales. Se ha instalado en la conciencia colectiva que en los gobiernos y en la política, el mundo virtual es más importante que el real.

Ya no importa tanto si hiciste bien o mal algo, más importante es cómo lo comunicaste. Es una aberración. Una aberración que parte de la base que somos todos imbéciles. Yo no soy imbécil. Así que aunque venga un genio de las comunicaciones a contarme un cuento, yo dejo todo eso de lado. Me interesan qué cosas reales hicieron en el mundo real. El hecho de que se preocupen tanto de la comunicación, ya es un mal síntoma. "Que las comunicaciones, que la imagen, que estamos proyectando imagen", ¡que me importan a mí las imágenes! La prueba de lo que digo, está en el Transantiago. Pusieron a un fetiche popular, como es Zamorano, a sacar una sonrisa a 300 millones el minuto, que es lo que debe haber cobrado, ¿y eso cambió algo? ¿La gente en las poblaciones es tele-transportada como los personajes de Viaje a las Estrellas? ¿Los micros se demoran dos minutos? No. Entonces ¿de qué sirven las comunicaciones?

Supongo entonces que no es de los que cree que la gestión y la forma de abordar las crisis del gobierno de Bachelet, tiene que ver con el género…

No, los géneros son igualmente idiotas. En ese sentido no hay diferencias entre hombres y mujeres. Son todos igualmente brutos. No tengo prejuicios contra eso.

O sea, de derecha, izquierda, centro, hombre o mujer, frente a la coyuntura que ha debido enfrentar Bachelet, ¿sería lo mismo?

Creo que las diferencias serían de grados. Uno nunca puede estar totalmente seguro, pero no es un tema de género, ni de posiciones políticas. No es ni mejor ni peor porque hay una mujer. Un gobernante es el mascaron de proa de un barco, pero no está todo el día tomando decisiones importantes. Un gobierno es un equipo, son miles de personas, y generalmente estos equipos están formados por gente mediana. La gente talentosa no es mucha, y menos dedicada a la política.

¿Cuál es su opinión sobre el entramado político actual?

Ahí tengo un problema de prejuicio general, porque no me gusta la gente que se dedica a la política, así que sería muy injusto en hacer un análisis. Me brotaría el fastidio que me provocan los políticos por una cuestión de piel. La gente ambiciosa de poder ya me molesta, y un político es, por definición, un tipo que ambiciona poder, entonces son como animales de zoológico, animales de mal olor. No me agradan. Pero dejando a un lado todo esto, no sé si habrá mucha diferencia entre los políticos chilenos y los de otras partes. Supongo que hay gente todavía peor, en países rascas, debe ser un despelote, pero cuando sigues la política de países desarrollados te das cuenta que no es muy distinta: ambiciones, escándalos, robos, incomprensión, falta de valores, mirando siempre de reojo las encuestas, nunca tomado decisiones previas, siempre reaccionado a los problemas cuando están encima, siempre fingiendo que tienen todo bajo control, mientras se hunde todo.

Y los planteamientos, las directrices de este gobierno frente a cultura, la justicia, leyes sociales, ¿le parecen distintos, con una intención diferente?

Me parece que este gobierno tiene un ropaje de calentito, de las mujeres. De hecho, lo llamaban "un gobierno acogedor", pero son sólo frases. En el fondo, este es un gobierno para los empresarios al igual que los anteriores. Es cuestión de mirar a quienes dirigen la política económica, Velasco que es una criatura del mundo empresarial, un hombre que piensa con las mismas categorías mentales del mundo empresarial -categorías bastantes pobres por lo demás- el mercado, las ganancias. La gran noticia de esta semana ha sido las enormes ganancias que han tenido las empresas, me pregunto ¿y han aumentado los ingresos de los trabajadores en este período? Lo más probable es que no, pero los bancos ganan plata como locos, los grandes grupos también, entonces es un gobierno para empresarios, de administración de la propiedad privada o como dicen "de la economía de mercado", antes se llamaba capitalismo, y eso no lo cambia el hecho de que venga una señora a poner cara de tía simpaticona, eso es un cuento de hadas comunicacional.

En ese sentido, si la intención de este gobierno es administrar "la economía de mercado" y enriquecer a unos pocos, podríamos decir que lo están haciendo muy bien…

Si, están gobernando muy bien para la gente rica, y es por eso que los ABC1 de este país están felices con todo, partiendo por el Transantiago, porque no lo usan, por lo tanto, cuando salen y ven menos micros, lo encuentran maravilloso. Si hubiera un sistema de locomoción que no tuviera ni un micro, o sea, que estuviera toda la gente en sus casas sin poder salir, seguramente sería el mejor sistema para estos grupos.

Este es un gobierno para la derecha, para los ricos, para los que tienen dinero.

¿Y cree que llegará un momento o una forma en que el electorado pueda castigar a la Concertación a través del voto?

¿Cómo podría castigar? Si la máquina política de este país está hecha de tal forma que tú no puedes salirte de ciertos carriles: o votas por la derecha de frentón y asumes un gobierno para los empresarios o votas por la Concertación y asumes un gobierno para los empresarios, ¿cuáles son las opciones? Votar en blanco, tal vez.

Tendría que haber una especie de huelga, en la que la ciudadanía no fuera en masa, y por lo tanto, se produciría instantáneamente una crisis, perdería legitimidad el sistema en un segundo. La gente tendría que decir: "vamos a votar por nada", "no vamos a ir" "ni siquiera nos vamos a molestar en hacer la cola para que nos den un palmetazo y nos adulen con eso de la madurez cívica". Esa es la única alternativa que veo.

¿Y cree que eso podría provocar un cambio profundo?

Tampoco. Jamás, jamás ha habido en la historia política de la humanidad un cambio profundo en esta materia. Nunca. Incluso en los gobiernos llamados "de las revoluciones", como los bolcheviques. Finalmente fue para peor, porque entró una manga de energúmenos criminales, que mataron a millones y dejaron a los países más pobres que antes. Entonces, no tiene remedio. Es una cuestión natural, es como una cuestión zoológica, los que tienen más capacidad, con más recursos, se hacen de los medios de poder económico, políticos, de comunicación y manejan el mundo, siempre ha sido así. Lo que más puede hacer el populacho de vez en cuando, es tener una especie de sacudida, de desorden o rebeldía por un rato. Como pasaba en la Edad Media cuando los vecinos se cabreaban y colgaban al Barón local, quemaban el castillo, hasta que llegaba la caballería pesada y los aplastaba a todos y volvía todo a la normalidad.

Entonces ¿no hay forma de cambiar las cosas?

Yo no veo soluciones colectivas, y si algún día alguien me dijera: "tú vas a gobernar y tendrás poderes absolutos, podrás matar, torturar", aún así, sé que no podría lograr un cambio. No se puede contra las leyes macro de los sistemas sociales.

Es un poco negativa su proyección…

Es que yo tengo la concepción de que el mundo se puede ir a la cresta si quiere, yo vivo bien aquí leyendo. Lamentablemente es así. Las sociedades nunca han funcionado de otra forma.

Es percibido por la gente como un intelectual que vive lejos de todos y que se acerca a las realidades desde las tribunas que tiene, pero que es muy arisco, ¿es así?, ¿siente que no hay nada estimulante afuera?

En general, creo que no hay muchas cosas estimulantes.

¿Ni gente ni situaciones, nada?

Hay cosas que llaman mi atención, claro, pero no son publicables. Me parece curioso que la gente piense de esa forma de alguien que se retrae un poco. Si yo me comparo con un tipo promedio, soy bastante menos hincha pelotas. No ando tocando la bocina, no tiro basura de la ventana hacia fuera, no me subo a los jardines de los vecinos para estacionarme, no pongo radio a todo lo que da, no ando en un estadio vociferando o rayando muros, no hago ni una de las estupideces que habitualmente hace el chileno promedio. Soy mucho más considerado y cuando hablan de mí dicen que yo soy el pesado. Es curioso. No tengo buen carácter en general, pero soy amable con la gente. Soy arisco porque no me sumo a la chusma y eso es todo, eso te hace detestable, tarde o temprano. Lo sé desde niño. Si no te sumas al piño, como me sucedió en el colegio, si no haces palotes, porque yo había aprendido a escribir a los 3 años, eres arisco, un desconsiderado, un pesado, aunque seas más decente. Es muy divertido, pero es así.

Siempre el pesado soy yo, el arisco soy yo, el intelectualoide que se cree la muerte, y yo estoy encerrado aquí en mi casa, ¿a quién molesto?, pero es justamente eso, les molesta que esté encerrado aquí.

¿Pero percibe que la gente tiene esa imagen?

Sí, pero son algunos, porque los que conozco, los que me topo en la calle, tienen una buena relación conmigo, me felicitan, son cariñosos. Sí hay un grupo de gente, sobre todo gente joven, muy resentida y muy mala leche, que sienten que los viejos como yo estamos ahí, manteniéndoles a raya. Son esta gente que aparece en sus grupitos por Internet y tiran basura con ventilador, ¿pero qué me puede importar?, si es el grupo etáreo más ignorante de todos. Al menos alguien de mi edad, aunque haya sido toda la vida un ignorante, por último por la experiencia es un poco más inteligente, pero los jóvenes no tienen el conocimiento ni la experiencia, así que no me interesan, pero el resto es todo lo contrario.

Los demás no lo estereotipan en el personaje…

Claro, además si es que después me conocen en persona se dan cuenta que soy un encanto. (risas)

Cuando concertamos esta entrevista me dijo que sí, siempre y cuando, "no lo agarrara pal hueveo", ¿ha tenido problemas con los periodistas?

Es que los periodistas tienden a creer que si tiran a partir a alguien ellos suben. Es un cliché del periodismo cagarse a alguien para ganarse unos puntos de rating o subir ventas. Confunden la insolencia con la inteligencia todo el tiempo.

¿Pero ha tenido malas experiencias en los medios que trabaja?

En general no. Llevo varios años en TV, más de 15 años en Copesa, y muchos también en Radio Duna, porque produzco. Soy responsable, cumplo con los horarios, hago más menos lo que me piden. No seré una simpatía, tampoco hago lobby ni voy a los cócteles ni mando regalitos a los gerentes, pero hago mi trabajo, y creo que lo hago bien, sino no me estarías entrevistando. Así que no creo tener una mala relación con los medios, sino con algunos colegas, pero muchas veces es por envidia.

¿Cuál es su relación con el mundo literario?

Ninguna. No tengo relación. Sí hay algunos escritores con los que me topo a veces y tenemos buena relación y conversamos. Es el caso de Jorge Edwards, Hernán Rivera, Ampuero, Skármeta, pero sólo cuando me topo con ellos por casualidad, yo no vivo en mundos literarios ni en bares de moda, ni en cenas.

Pero los textos que ha escrito, dos novelas y varios otras publicaciones, ¿qué recepción han tenido en ese círculo?

Ninguna, cero. Ese mundillo nunca me ha dado bola. Me han ninguneado de una manera espectacular. El día que me gané un premio en El Mercurio por "El Chile que no queremos", salió una referencia literaria hecha por uno de estos "literatosos" sobre lo que había ocurrido en el año y ni siquiera se mencionó el libro, menos que había ganado un premio en su propio diario. Ese es el estilo que han usado conmigo, el "ninguneo" absoluto. Pero los lectores son los que importan. Ese texto lleva 8 ediciones. También hay otros libros en los que no me ha ido bien. Pero en general, este mundo es muy envidioso. Qué no han dicho de Isabel Allende los escritores chilenos. Creo que tal vez hay que leerlos pero no conocerlos en persona.

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